viernes, 12 de febrero de 2016

Bones. Reseña episodio "The Death of the Queen Bee" (5.17)


Por Consuelo Fernández Zamora.

Es muy de Bones que en el primer episodio tras la negativa de Brennan a dar una oportunidad al amor de Booth,  Booth, generoso, se presente ante los no muy amables compañeros de instituto de Brennan como su marido, su media naranja. Que olvidando el pasado, por un instante, el que dura un baile, entre sus brazos Brennan haga realidad sus deseos de niña y sea feliz, los dos son felices…, mejor comenzar por el principio.


El episodio comienza cuando dos chicas entran en un granero, han visto un vídeo musical y quieren experimentar su sexualidad, también quieren ser felices. No saben que la aparición de un cadáver les estropeará el momento. 


Llaman a nuestros investigadores y casualidad el asesinato se ha cometido en el pueblo en que había vivido Brennan, y más casualidad, hay prevista una reunión de antiguos compañeros de instituto a la que Brennan no había pensado acudir, el instituto no fue su mejor época, le confiesa a Booth, por aquellos campos no había llevado a ningún chico, solo estaba por esos lares para buscar animales, ahora están buscando los restos que les faltan. 

"Buen coche, buena cara, buen cuerpo". 
La sheriff, resulta ser Becky una de esos antiguos compañeros, no muy inteligente y con sobrepeso al decir de Brennan.


Y un poco borde, por cierto, Brennan no le caía bien, “¿Me acuerdo de ti? Eras la chica rara” le dice, añadiendo cuando Brennan intenta explicarle cómo le va ahora de bien "No me des detalles, Morticia" y directamente va a por Booth, si no tiene pareja que vaya con ella al baile. 


Booth intenta convencer a Brennan de su asistencia a la reunión de antiguos alumnos de su instituto: "Tienes que ir estas reuniones están pensadas para restregar lo bien que te va"


Pero Brennan no tiene intención de ir, no tenía grandes amigos, "No le caía bien a la gente" al único que recuerda con cariño es al señor Buxley, el conserje del instituto. 


"Justo por eso tienes que ir, para demostrar a la gente que has triunfado", insiste Booth.


Cuando descubren un torso al que le han arrancado las costillas Becky y Brennan recuerdan que una de sus compañeras de clase fue asesinada de la misma  manera en su  último año en el instituto y el asesino nunca fue atrapado, el carnicero de Burtonsville.



Booth está intercambiando información sobre Sarah, la primera víctima, con Sweets, el principal sospechoso entonces fue Buxley, el conserje del instituto, Sweets cree que deben ir de incógnito a la fiesta.


Cuando llegan al final de su conversación esta se refiere a temas personales le preocupa que después de descubrir por fin sus sentimientos y estar tan cerca el uno del otro algo pueda ir mal. Pero Booth dice estar bien todo superado, hasta tiene una cita


Brennan no cree que el conserje fuera el asesino, le daba animales para diseccionar. ¡Qué bien, como la familia Adams!, le responde Booth.


En el camino se tropiezan con Brad y Julie, dos antiguos compañeros de Brennan. Julie finge no reconocerla, ha estado muy ocupada con los preparativos para la reunión. Cuando Brennan se presenta, Julie, mezquina, la recuerda no por lo que ahora es sino por la que fue, la chica que le gustaban las cosas muertas.


Y Booth para compensar sus terribles palabras se presenta como Bobby Kent, su marido, aunque cuando Brennan empieza a hablar de lo satisfactoria que es su vida sexual se avergüenza un poquito. Brad, les cuenta que se casó con Evelym Simms y le dice a Brennan que a pesar de las diferencias del pasado estaría contenta de verla, anda por el extranjero haciendo caridades, pero volverá a tiempo de la reunión.


La que es increíble es la visita que hacen Brennan y Booth al señor Buxley, su taller es el paraíso de un asesino en serie, cuchillos, machetes, hachas. Booth ya casi lo ha condenado, Brennan difiere, él era el único que se portaba bien con ella.


Booth y él no se gustan “Qué afortunado”, le dice el conserje cuando se presenta como su marido. Entre ellos hay pique más cuando les ofrece un plato de costillas. Booth ya ha comido, está lleno.


Pero no es sospechoso, el fin de semana que se cometió el asesinato había ido a la ciudad a… a comprar la primera edición del libro de Brennan para que se lo firmara cuando viniera a la reunión. Ella le puso su nombre al asesino del libro. Ahora se lo dedica “Al verdadero Ray Buxley quien me enseñó todo sobre la muerte”.

En el laboratorio los sentimientos andan un poco revueltos, porque Hodgins mete la pata y le pregunta a Wendell por el no embarazo de Angela.


Cuando va a pedirle explicaciones a Angela y le dice que él habría hecho lo correcto, Angela  se da cuenta que no es lo que quiere para su vida. Y por supuesto se lo cuenta a su mejor amiga. 


Wendell es un amor, se habría hecho cargo de todo pero ella quiere un soldado que se quede y no se vaya a la guerra, y Brennan ya sabe quién tiene todas las papeletas. 


Cuando están haciendo la reconstrucción facial Brennan descubre que la víctima es Evelym Simms, ella le provocó la rotura de la mandíbula golpeándola con una raqueta, fue un accidente. 


Recopilando información en el anuario del instituto descubren el nexo entre los dos asesinatos es el marido de la víctima, Brad, también salía con la primera cuando fue asesinada.  


Y Booth descubre la foto de una Brennan adolescente.


Siguen buscando la posible arma homicida, repasando fotos del instituto, reencontrándose con los viejos compañeros y todos son raritos. 


Me ratifico, y eso que decían que la rara era Brennan


Angela habla con Wendell, se sincera, él es un soldado y ella quiere uno que se quede. 


Hay una gran escena: Hodgins y Wendel los dos han estado con ella pero Wendel sabía que era solo prestada y que sabe quién es el hombre con el que tiene que estar y lo gran mujer que es. 


Hodgins descubre que el arma asesina podía haber sido una sierra con dientes pequeños; Booth y Brennan van al taller de carpintería del instituto dónde encuentran a Andy, antiguo compañero de Brennan y ahora profesor, que está tallando su nombre en madera.


Cuando se lo ofrece como regalo, Booth lo rechaza, le recuerda que Brennan está casada. Pero da igual, tenía una colección con los nombres de todas sus compañeras. En el taller la pareja encuentra polvo de huesos, y lo habían limpiado con lejía, fue el escenario del crimen, ahora falta encontrar el arma homicida.


Ya estamos en el baile, a Brennan se la ve feliz. Enseña incluso a Booth sus pasos de baile preferidos. 


Están desinhibidos bailando y empieza a sonar una pieza lenta. Booth hace ademán de retirarse, le comenta que después de decir lo que sentía por ella y tal vez no deberían cruzar esa puerta.



Brennan se justifica esta canción, la conozco y querría bailarla, como le va él a negar nada. Y lo hacen, super separados al principio para que pase el “Espíritu Santo”,  luego... De pronto el señor Buxley hace caer un montón de estrellas. Ella dice que es maravilloso. 


Él ve lo emocionada que está y pregunta: “Bones, ¿vas a llorar?”, y ella le responde siempre tan sincera: “Es el baile de fin de curso que nunca tuve”.


Un Booth super enamorado la abraza dejándose llevar por los sentimientos, sus caras reflejan lo que todavía Brennan no es capaz de aceptar. Ella también está enamorada, son una pareja


Mientras charlan tomando tarta cae en la cuenta la forma de la estrella tiene un ángulo como una porción de tarta. Hay una escena muy simpática cuando se sube a una silla para bajar una estrella.


Y se la da a Booth para hacerle una foto que enviar al laboratorio, la estrella puede ser el arma homicida.


Sus compañeros observan la escena y siguen tratándola de rarita. La sheriff sale en su defensa, ella por lo menos ha triunfado y tiene un marido. Ella solo tiene un gato. 

En el laboratorio deducen que la estrella es el arma asesina. ahora sólo hace falta saber quién las hizo. El señor Buxley que admira a Brennan y sabe que ella no está allí por la fiesta, le cuenta que Julie se encargó de hacer las estrellas. 


Mientras Brad se lamenta de que  Evelym nunca llegó a su destino, Julie lo consuela.


Booth y Brennan los observan. Sin duda Julie fue la asesina ¿y el móvil? Brad. 


Era su turno para quedar con él. Ella y Evelyn hicieron un pacto en su juventud, mataron a Sarah para quitársela del medio y quedarse con Brad. Iban a compartirlo, pero cuando llegó el momento Evelym se negó.


Resuelto el caso están como siempre celebrándolo, pero esta vez en grupo. 


El brindis de Brennan es excepcional, no le importa nada del pasado, lo bueno de ahora es que está con sus verdaderos amigos. Es feliz. Y ríe.