domingo, 14 de febrero de 2016

Bones y la teoría de las ondas gravitacionales.


Esta semana los colegas del doctor Sheldon Cooper nos han contado la llegada a la tierra de las ondas gravitacionales que  el beso de amor de dos agujeros negros provocaron hacen miles y miles de millones de años en el continuo espacio tiempo. Lo cierto es que muy poca gente les ha entendido.




Pero las boneheads sí sabemos de qué están hablando. Hace doce años antes de que el tiempo fuera su tiempo, dos agujeros negros surcaban el infinito, el continuo espacio tiempo, ajeno el uno al otro; Booth y Brennan vivían sus vidas ajenos a las fuerzas gravitacionales que harían converger sus trayectorias. 




Y resultó que a uno le faltaba corazón y al otro cerebro,  y al colisionar sus trayectorias en vez de formar una nueva estrella, salieron despedidos, en taxi y bajo  la lluvia a la cara oculta del sol. 


Durante años sus trayectorias siguieron acercándose, sus órbitas retándose, porque los dioses asustados ante la posible mengua de los clics-clics del caer de las monedas provocase en el continuo espacio tiempo de su caja de caudales conspiraron contra ellos manteniéndoles separados.













Adictos confesos a la teoría de que el amor perfecto es aquel que no se consuma durante años utilizando toda clase de triquiñuelas y medias verdades, escáneres y “amigos interesados” para confundir sus sentimientos.


Aunque de vez en cuando, para no provocar una explosión descontrolada, utilizasen los juegos y los sueños húmedos como válvula de escape.







Tan negro era el corazón de los dioses que no teniendo suficiente con mantenerlos convergentes sin llegar a tocarse los hicieron a él y a ella cómplices en romperse el corazón el uno al otro.



Aún así, las ondas distorsionaban el espacio tiempo en el que los dos agujeros se movían haciéndoles converger hasta ocupar el mismo espacio y los dioses se vieron forzados a cambiar el juego.


Porque dos personas que se aman, como se aman Booth y Brennan se convierten en una y a veces ocupan el doble de espacio.















Sólo los grandes amores, los que van más allá del espacio y el tiempo, más allá de las personas, sus defectos y pequeñas mezquindades, los que se fundamentan en la fe, en la generosidad, en el desinterés y en la amistad son capaces de resistir los embates que los dioses celosos no dudan en lanzar contra ellos. Booth y Brennan en estos once años han soportado traiciones, despedidas, conspiraciones y seguramente, ¿por qué no? vencerán el último agujero negro, vencerán a la cancelación. 




































































Sea como sea las olas que transmite su amor son la alegría, el bálsamo de Fierabras para de millones de fans.


PP. Mi agradecimiento infinito a las páginas en Tumbrl dfaithinbonesffnwellsbones y  jigsmave, sin sus maravillosos gifs este post no hubiera sido lo mismo.