sábado, 14 de diciembre de 2013

EL ARMARIO DE BONES I

 
Booth no es el armario de Bones, sólo está cañón.

Hace unas semanas la página de estilo de The Huffington Post publicó un artículo sobre los 13 Personajes de la Televisión a los que estarían dispuestos a robarles el armario (enlace), el primero era Olivia Pope de Scandal, que como no podía ser de otro modo se viste de grandes diseñadores Armani, Dona Karan, Max Mara. En segundo lugar aparecía Diane Lockhart de The Good Wife, la gran litigante, "la gran lagarta" de fino olfato, la mujer que mejor frunce la nariz de toda la televisión, la que mejor, con permiso de Sharon Stone cruza y descruza las piernas. 



Si las autoras del post necesitan cómplices me apunto, me da igual tener que llevarles la cizalla o empujar los baúles. No me importaría hacer el trabajo sucio con tal de acudir cada día a mi trabajo (concesionario de coches de lujo) igualita, igualita que la doctora Camille Saroyan, nuestra Cam de Bones a la que los del Huffington Post citan en séptimo lugar, eso sí luciendo el "Fedora" blanco de Olivia Pope, me pirrían los sombreros.




Pero es imposible. Y no porque me falte el tipo sino porque en mi contrato de trabajo hay una clausula leonina (la cumples o te despido) que me obliga a comprar mi ropa de trabajo en el chino de la esquina. ¿No lo entendéis? Pues es muy sencillo, mi jefa mantiene la creencia de que los hombres menopaúsicos están más dispuestos a gastarse 60.000, 100.000 euros en un coche de lujo si quien se lo vende es una mujer como la suya, una mujer de la quieren huir a toda velocidad. 



Y aunque la norma no se aplica a la chica de la recepción que es una vulgar imitación de la exuberante Joan Holloway de Mad Men, (un cebo cerquita de la puerta para que se hagan la ilusión de que se irá con ellos), el resto somos mujeres normales vestidas como las chinas de la época de la revolución cultural. Un desperdicio; pero como la cuenta de resultados le da la razón (lo sé, soy la contable) y ha echado sin miedo al comité de empresa a quien no lleva el "uniforme" y una tiene que comer, es un sueño imposible que luzca alguna vez  uno de esos incitantes vestidos vendaje en los que se embute últimamente Cam, la Gran Jefa del Laboratorio Forense del Jeffersonian. Casi todos de la diseñadora Karen Millen.




Este que lució en el episodio sexto de la novena temporada "The Woman in White" se parece al que lucía Marilyn Monroe cuando le cantó al presidente Kennedy eso de "Happy birthday missssster presidenttttttt", un poco menos descocado, claro, porque a la doctora Saroyan le faltan las caderas de Marilyn, pero menuda figura. 



De cómo la consigue tenemos una ligera idea. La dieta de Cam consiste en hacer oídos sordos cuando su estómago ruge de hambre (¿recordáis que cuando, en el episodio El veredicto de la Historia, Caroline les esta preparando para testificar contra el padre de la doctora Brennan, a ella le dice que coma antes de subir al estrado para que el jurado no oiga sus tripas. 


¿Qué me decís de estos tres? ¿No creéis que son ideales para recoger un cheque con cinco ceros de un señor al que los cañones de la barba le empiezan a salir blancos, pongamos de unos cuarenta y dos, cuarenta y tres años y unos bíceps de campeón olímpico de halterofilia?  El negro lo estrenó en el episodio cinco, The Lady in the List, un  crepe negro con cremallera de L'Agence, cuesta sólo 490 dólares. El azul y negro es un brocado maravilloso que llevó en el episodio cuarto The Sense in the Sacrifice, su precio 350 dólares, es mi favorito, éste y el siguiente son de Karen Millen. El blanco y negro de pata de gallo lo lució en el episodio 10 The Secret in the Meat es un Karen Millen para Signature Jersey Shift Dress y cuesta unos 250 dólares.

Y aunque no me creéis cuando digo que el problema de Bones es la economía fijaos en la siguiente foto:


Si, es Queen de Scandal y lleva el mismo modelo de Karen Millen que Cam


Desde luego le sienta mucho peor, porque el físico no le acompaña a la actriz. Y yo me pregunto, cómo es posible que la Jefa del Jeffersonian, la mujer que lleva ocho años haciendo las autopsias más asquerosas de la televisión no pueda lucir un modelo en exclusiva. Y no es el único.

El punteado en azul con galones negro y púrpura le debe traer malos recuerdos a la doctora, lo llevaba cuando en el segundo episodio The Cheat in the Retreat la detuvieron por estafadora, que ella no hubiera sido no le evitó el mal trago de pasar por el calabozo hasta que Booth pidiendo "favores" la rescató. Es una vez más de Karen Millen y cuesta 299 dólares. El del centro, el azul aguamarina es precioso, de la diseñadora Jakie O y el precio te lo dirán cuando ya hayas tecleado el pink de la tarjeta de crédito, mientras tanto "se desconoce". Lo lució en el episodio nueve The Fury in the Jury. El siguiente, de punto gris con aplicaciones de encaje negro es de Diane von Furstenberg de 500 dólares, la verdad es que con un vestido así que te roben la identidad tiene hasta cierta lógica, quién no querría llevar un vestido como ese.

Sí, Amanda de la serie Nikita lleva uno igual
Cam tiene incontables vestidos, pero incluso con el mono de abrir muertos, cortar cerebros para hacer carpaccio o extraer fluidos está siempre elegante a la par que nada discreta.




Y  qué me decís del estilo que tiene eligiendo camisa a pesar de la resaca, qué os parece la verde de seda que se puso al día siguiente de la pelea en la fiesta de despedida de soltera de Brennan.


¿Verdad que parece una niña buena?
Pues os equivocáis. la doctora Saroyan lo disimula muy bien porque es una profesional, pero con el traje que más a gusto se siente, el que mejor representa lo que ella piensa de sí misma es este:

CATWOMAN

Y sabéis qué, que revisando los episodios de la novena temporada me he dado cuenta que robar sólo el armario de Cam no es una buena idea; ya que una se arriesga a que la detengan por qué no hacerlo a lo grande. Sí, por qué no robar el armario de Angela y sorpresa... ya puesta por qué no el de la doctora Brennan.


Estos tres los lucieron para ir de boda.