lunes, 29 de diciembre de 2014

Bones. Hart Hanson: El secreto del éxito de Bones son sus protagonistas.


Hart  Hanson, el creador de Bones, participó en la película documental Showrunners: el arte de la ejecución de un programa de televisión estrenada este año en Estados Unidos y con este motivo concedió varias entrevistas en las que no sin cierta ironía ha contado no sólo cómo se involucró personalmente en el documental o lo que significa ser un showrunner sino sobre todo lo que supone ser el showrunner de Bones. Es en este último caso cuando las respuestas de Hanson se vuelven más interesantes y de las que los fans de Bones pueden extraer una importante lección.
EN CUANTO SU PARTICIPACIÓN 
EN EL DOCUMENTAL

Hanson en plan humorístico contesta que no sabe por qué lo hizo: “Sospecho que mi asistente aceptó en mi nombre y luego el día en que los cineastas Des Doyle y Ryan Patrick McGuffey se presentaron quise decirles que realmente no tenía tiempo. Pero son irlandeses y muy encantadores y  sinceros y estaban decididos a hacer su película así que participé. También me di cuenta de que me estaban haciendo preguntas cuyas respuestas me encantaría escuchar de otros showrunners, así que al final fue muy egoísta. Yo me habría negado a participar si hubiera sabido que me iban a poner en el cartel.”
QUÉ SIGNIFICA SER UN SHOWRUNNER

Un showrunner es nada más y nada menos que la cabeza pensante de una serie de televisión, el responsable final de lo que el espectador ve.

Se dice a menudo que la televisión es un medio de escritores, y los showrunners son escritores primero y todos lo segundo. Es una posición clave y fundamental para el éxito de un espectáculo. Aunque el verdadero poder está en manos de los jefes de los estudios, los presidentes de red y ejecutivos de programación (las personas que tienen los cordones de la bolsa). Cuando un programa no tiene éxito, a menudo es porque el productor ejecutivo y el jefe del estudio (normalmente un ejecutivo de marketing más que un artista creativo) no se miran a los ojos.




Para Hanson el trabajo del showrunner es de lo más diverso: supervisa los guiones de los escritores, a menudo escribe él mismo los episodios más importantes, elige a los directores, establece el plan de rodaje y trata de asegurarse de que cada episodio se termina a tiempo y preferentemente dentro del presupuesto (un episodio típico de una hora de una serie de televisión en horario estelar cuesta entre tres y cuatro millones de dólares, y tiene que estar terminado en seis u ocho días hábiles). Con veintidós episodios por temporada el trabajo es ingente.  En una serie de televisión como Bones (200 episodios y contando, repartidos en 10 temporadas), prácticamente no se para.

EL MAYOR RETO DE UN SHOWRUNNER


Para HH el reto mayor es ser capaz de mantener la atención a pesar de todo el ruido y el aporte de un millar de fuentes diferentes. Todo el mundo tiene una idea de lo que su programa debería ser: la audiencia, el elenco, el estudio, la cadena, los guionistas, los directores, los agentes, la familia. Es una pesadilla. Ser capaz de discernir el buen consejo de los malos, manteniendo un alto en una idea es muy difícil. Las horas son demasiado duras. Además, mi trabajo es un infierno. Todo el mundo está un poco molesto conmigo todo el tiempo. Ahora sólo me quejo.

Su consejo para quien quiera convertirse en showrunner no tiene desperdicio: Mi consejo sería tomar la oportunidad de ser el segundo al mando en un programa y ver el productor ejecutivo muy de cerca y asegurarse de que quiere el trabajo. Ser un escritor y ser un productor ejecutivo no son habilidades congruentes. También hacer algo de ejercicio para que no desarrolle un ataque al corazón.

EL SHOWRUNNER DE BONES

A la pregunta de qué implica ser el showrunner de Bones, responde:
Actualmente quien toma las decisiones es mi amigo Stephen Nathan, esta temporada él tiene las riendas porque mis principales energías están en una nueva serie de Fox "Backstrom",  prevista para febrero de 2015. Yo diría que lo que hago es asesorar y consentir en una situación en la que Stephen realmente no necesita mi consejo y, definitivamente, no necesita mi consentimiento.

Dirigir "Backstrom" es una caldera completamente diferente de pescado; en mi opinión para conseguir  que una serie se emita en la primera temporada es la tarea más difícil para un productor ejecutivo. Usted está definiendo los parámetros y el tono de una serie, mientras que debe ganarse la confianza de un nuevo reparto y el equipo y luchar contra la falta de confianza en cada paso del camino.
En cuanto al secreto del éxito continuado de Bones, explica:
Bones fue diseñada para la longevidad, el motor de la historia es muy sólido, tanto en la trama como en los personajes. Un montón de asesinatos resueltos por dos personajes que tienen puntos de vista radicalmente diferentes del mundo. Además, el apoyo de un estudio, en mi caso Dana Walden y Gary Newman en la 20th Century Fox. 

Pero el verdadero secreto reside en el reparto: necesitas dos protagonistas como Emily Deschanel y David Boreanaz que siguen encontrando maneras de discutir entre ellos que son divertidas de ver, y que tienen el tipo de carisma que lleva a través de veintidós episodios de un año durante diez años. Lo importantes es el casting. Siempre el casting.
Y cuenta que cuando una serie de televisión tiene éxito el poder pasa de los escritores y productores que crearon el espectáculo a los actores que la protagonizan. "Steven Bochco (Canción triste de Hill Street) decía “El primer año trabajan para usted, el segundo sois socios, y en el tercer año se trabaja para ellos”


Hanson compara la figura del showrunner con la de un entrenador de un equipo de hockey: Si las estrellas del equipo tienen  bajo rendimiento de quien se deshacen es del entrenador. Aunque él no tiene ese problema en Bones. Ya que él y los protagonistas durante estos diez años han desarrollado un respeto mutuo. Algo importantísimo porque si bien las relaciones personales armoniosas pueden no ser necesarias para el éxito inicial de un espectáculo, si lo son para su larga duración. Y añade: La tasa de agotamiento puede ser muy alta, a lo que ayuda el trabajar dieciséis horas diarias en semanas de seis días de trabajo, durante diez meses al año y multiplicada por muchísimas temporadas.


"El noventa y nueve por ciento de la audiencia no sabe mi nombre", dice Hanson en el documental. "La audiencia incluso no sabe que hay gente que escribe las series. Mi padre ha visto televisión desde que la inventaron. Le encanta. La primera vez que vio mi nombre en la televisión, lloró y no es un hombre muy dado a llorar, es un registrador. Sin embargo, un día en el set estaba de pie mirando a Emily decir una de sus cosas científicas sobre los huesos, algo que yo había escrito y se volvió hacia a mí y me dijo “Wow ¿cómo sabe ella eso? Y pensé, ese es mi padre, esa es la audiencia. El público no sabe cómo se hace la sopa. 

Y a partir de aquí, atención, fans de Bones. Hanson nos da una lección.

"Y luego está esa pequeña porción de la audiencia que piensa que sabe cómo se hace la sopa, y te dan consejos sobre la cantidad de sal que ponerle, consejos que deberán ignorarse.



Es decir: Cuando algo no nos guste de Bones a callar. Nada de mandarle tuits a mister Hanson diciéndole como queremos que sepa la sopa o pidiéndole “más” (alguna) escenas de sexo. Lo ignorará. Así que tal vez lo oportuno sea pedirle lo contrario de lo que se desee: más escenas en el laboratorio o más protagonismo de los cadáveres, o de Audrey o de Arastoo.

Para terminar otra de sus perlas: "Una de las desventajas de ser un productor ejecutivo es que si lo estás haciendo correctamente, todo el mundo que está en contacto contigo, actores, los otros escritores, los otros productores, la red, el estudio, está molesto contigo. Es la mejor forma de saber que las cosas van bien en tu serie.



¿Será verdad que las cosas van bien en Bones? Porque no sé los demás, pero yo estoy “enfadada” por lo del largo y frío invierno de silencio al que Fox ha condenado a Bones y ni Hart Hanson ni Stephen Nathan, quienes, pase lo que pase con la serie, sí tienen su futuro asegurado en la casa, han dicho ni media palabra.


Elaborado con información publicada por entartainment-focus y Canada entartainment