miércoles, 14 de mayo de 2014

BONES. The Drama in the Queen. La calma que precede a la tempestad.


Las fans de Bones solemos quejarnos, y con razón, por supuesto, del maltrato que la Fox da a la serie, ayer sin ir más lejos David Boreanaz se quejó amargamente en un tuit del trato recibido en los Upfronts de la Fox de que le hicieron sentirse fuera de lugar. Pero con ser ambas reclamaciones legitimas frente a la cadena, no lo  es menos la que podría hacer Brian Thomas, entrenador de natación de una universidad comunitaria en Maryland,  la víctima en el episodio The Drama in the Queen; porque a pesar de ser un buen hombre, de cumplir siempre las normas, de tener que esconder su alma y de sufrir una muerte injusta, nos han contado su historia sin tensión ni pasión, más preocupados en presentar a la nueva y brillante interna del Jeffersonian y su relación con el doctor Sweets. El drama sólo estaba en el título y tal vez fuera un error del comunicado de prensa.



El principio del episodio no podía resultar más divertido y aleccionador. Una mamá pretende convencer a su hijita para que se meta en un pozo. Mamá dirá que se ha perdido, llamará a la policía, vendrán las televisiones y cuando la encuentren les lloverán dinero y regalos, como hicieron cuando provocaron un incendio para que la abuelita fuese a vivir con los otros ancianitos. Pero la niña dice que nones, que está oscuro y huele mal; la madre para darle ejemplo se mete, es divertido, es emocionante, la niña desde el brocal la observa con ojos de gata. Y la mamá encuentra un cadáver, y chilla y chilla como toda  “encontradora” de cadáveres en Bones que se precie. Pero hete aquí que la niña, astuta, piensa “si alguien se libró de un cadáver en el pozo, porque librarme yo de la cansina de mi madre”. Y zas, va y lo hace. Tira al pozo la escalera con la que ha bajado la madre y feliz se larga corriendo donde las voces de la madre no la alcancen. Chica lista.


En el hogar de los  Booth-Brennan, Bones se despierta, Booth no está con ella sino estudiando en la cocina. Se prepara para la audiencia ante el Subcomité del Congreso que evaluará su idoneidad para el nuevo puesto al que va a promocionar. “Tómate un respiro”, le pide Brennan”. Booth lo hará, ya es hora de que Sweets tome más responsabilidades. Pero Brennan no está muy conforme, estará en contacto continuo con él y si Sweets es un incompetente se lo hará saber. Y entonces recibe la llamada, hay caso.


 En la escena del crimen Sweets imparte ordenes como si fuese el comandante en jefe antes de la batalla, por supuesto sufre las burlas de Cam a la que pretende sancionar por no atenerse al reglamento, y de Hodgins, “Ha llegado un nuevo Sheriff a la ciudad”. Pero  “el chico” es minucioso y determina basándose en el rastro dejado por el arrastre de algo pesado cerca del pozo y del estado de la rejilla que cubría el brocal que aquello era un asesinato.



En el Jeffersonian hay una nueva interna Jessica, una preciosa, intuitiva, competitiva e impulsiva mujer, una nueva Daisy criada con cinco hermanos mayores y con “más inteligencia emocional”. Jessica siente vibraciones, por ejemplo, siente al ver los huesos que la víctima era un atleta, Brennan determina que era nadador y por supuesto no le hace gracia que  aventure suposiciones. We observe, we analyze, we use facts, dice. La chica a la que no le falta labia se defiende, no es sólo intuición sino conocimiento. Y no sólo de la doctora sino de Sweets que no deja los restos de la víctima ni a sol ni a sombra siguiendo el protocolo y sin venir muy a cuento dice que la novata debería tener la boca callada. Ella se burla de él.



Angela descubre la identidad de la víctima, Brian Thomas cuya desaparición había denunciado su esposa, es entrenador de natación en una universidad comunitaria, Sweets descubre que había denunciado a un estudiante por hacer novatadas y le cuenta a Booth que tal vez el asesinato fuese pasional, pero el ocultamiento del cadáver dice lo contrario. Booth le pide que se lleve a Bones, no como niñera sino para que haga las cosas de Bones. Y las hace, vaya si las hace,  a uno de los alumnos que presenta problemas de audición le advierte que es por la presión del agua, al de las novatadas le habla de su hombro de nadador solamente por la postura que adopta al hablar. Le acusan, pero él no lo hizo, quería al entrenador, era un hombre estricto pero les había dado la posibilidad de conseguir una beca en una buena universidad. Una  de las chicas les informa que a lo mejer tenía una aventura con otra de las entrenadoras, pero esta dice que la aventura no era con ella sino con otra mujer porque la última vez que subió en su coche se encontró unos pendientes y a veces olía a perfume que no podía ser de su esposa.



En el laboratorio, Jessica ni corta ni perezosa se hace con 36 kilos de piñas, tiene una intuición de cómo limpiar las manchas de los huesos.  Lo consigue, pero se lleva una regañina de Cam y también de Brennan,  podía haber dañado los huesos sin tener la seguridad de que fuese a resultar. Ella se defiende, “Cada descubrimiento empezó con un sueño”. Brennan por su parte determina que en los pies de la víctima hay señales de daños como los que sufren las personas que llevan tacones altos, eso junto con lo que descubre Sweets de que todos los viernes acudía al mismo restaurante lleva a Booth y a Brennan a investigar el local. 


En el restaurante no lo conocían, ya desistían y regresaban a su casa cuando Brennan ve como un hombre travestido entra en un club el Madame`s Aple. Es un club de Drag queens, en las fotos de los artistas la doctora descubre a Brian Thomas. El dueño, Destiny lo confirma, Brian actuaba allí todos los viernes, era Jenny.


Y Destiny encuentra que Booth a pesar de toda su apariencia de hombre G tendría muy buena pinta como travesti. A lo que él responde, que ella está muy bien con su vestido pero que a él le gustan los pantalones. Desteny les cuenta que Jenny tuvo problemas con otra de las dragqueens  Keemy pero cuando la interrogan les asegura que es una diva no una asesina. Y la verdad hay que creerlo. Como también hay que creer al siguiente sospechoso, Joe, el fontanero.


Angela descubre revisando vídeos que Jenny peleó con alguien y no como mujer sino como un hombre a puñetazos. Era Joe, el fontanero, pero cuando Sweets le interroga acusándolo de haberle matado golpeándolo con una de sus tuberías, Joe responde que no, que le gustaba Jenny, la pelea fue porque cada viernes le robaban dinero de su tarjeta de crédito, él en el Madame`s Aple el sólo buscaba entretenimiento del bueno. Tras un experimento para diversión del doctor Hodgins  que se lleva, por supuesto, la bronca de Cam, descubren que a  Jenny no lo mataron con las tuberías de Joe.


Uno de los pocos momentos emotivos del episodio, uno en el que se aprecia cierta tensión es en la conversación entre la esposa de la víctima y Sweets.  Se ha enterado de que su marido era una drag queen, ellos tenían problemas, ella trabajaba en el turno de noche como enfermera, pero lo iban a solucionar, y lo más importante,  no quiere saber los motivos que lo llevaron a convertirse en travesti, ella quiere saber por qué no se lo contó, porque no le dijo la verdad. Y la respuesta de Sweets es la de un psicólogo de manual, que para Brian convertirse en Jenny era una vía de escape y que si no confió en ella fue porque temía que lo rechazara. La mujer dice que no lo hubiera hecho, que tal  vez si hubiera hablado con ella se hubiera salvado.


Pero no, no se hubiera salvado. El asesino tiene las horas contadas desde que Jessica descubre que podía haber sido herido por una bala mientras nadaba en la piscina. Pero cuando encuentran la bala en el filtro de la piscina, Brennan descubre que no sólo murió en la piscina sino que le dispararon dentro de ella. Las fisuras en el hueso estribo del oído así lo demuestran,  el asesino también debe tenerlas, una bala disparada dentro del agua produce un sonido ensordecedor. Así que el asesino es descubierto. El estudiante con problemas de audición. Un veterano al que el entrenador lo pilló copiando un examen e iba a denunciarlo. Perdería toda posibilidad de conseguir su beca. Perdió la cabeza.


Y al final, bueno no al final, final, sino en el semifinal, Brennan le dice a Booth que Sweets lo ha hecho bien. Y cuando Booth, socarrón le pregunta si lo quiere por compañero ella le responde que no era tan bueno.

El final se lo han dejado  a la nueva pareja, Sweets-Jessica, han tenido su cita y solventado sus diferencias rompiendo apasionados el ajuar del apartamento y disfrutado de una sesión de sexo: Esto es un buen comienzo, dice Jessica.


Y no importa si lo es o no. Porque su protagonismo sólo se debe a que el episodio ha sido la calma que precede a la tempestad del final de temporada.