sábado, 11 de abril de 2015

Bones. "No es eso, no es eso"



Las boneheads andan/andamos un tanto revueltas por como se está desarrollando la Décima temporada de nuestra serie favorita. Anteayer, después de la emisión del episodio The Baker in the Bits (10.13) los ánimos se encresparon bastante, con tuits de David Boreanaz y declaraciones de Stephen Nathan, el productor ejecutivo de Bones.

Eizabeth Rettig es una amiga mexicana, gran fan de Bones desde la primera temporada que me ayuda con las traducciones de algunas entrevistas. Esta tarde en Twitter me envió el siguiente tuit.
De inmediato le pedí que me lo mandara, que lo publicaría en el blog. Así que este que sigue es su artículo y son sus opiniones sobre la Décima temporada de Bones.


Escrito por Elizabeth Rettig



La relación entre Booth y Brennan SIEMPRE ha sido el centro de la serie, eso es lo que los ha distinguido y ha hecho diferentes de otros procedimentales; quien diga lo contrario está mintiendo –lo siento, pero es la verdad. Cuando iba a comenzar la temporada 7 la audiencia tenía miedo de que juntarlos y hacerlos una pareja sentimental arruinaría la historia, porque sabían que cuando B&B no funcionan la serie simplemente no es la misma; sin embargo, funcionó. Es cierto que su dinámica cambió y que no son la pareja que solían ser cuando nada más eran amigos y la tensión sexual podía cortarse con un cuchillo, percibible para todo el mundo menos para ellos dos. En los casi tres años que han pasado desde que decidieron dar un paso adelante en su relación han tenido sus momentos difíciles, felices y graciosos, y el movimiento tan arriesgado les resultó e incluso hizo que Bones fuera más interesante de ver.

La temporada 8, aunque lenta y algo estática para mí, cumplió la función de que B&B se acostumbraran a la idea de ser pareja tanto profesional como personal y a desempeñar el trabajo más importante y difícil de todos: el de ser padres. También nos regalaron muy buenas escenas, como el final del capítulo 2 cuando Brennan le asegura a Booth que "está dispuesta a hacer cosas irracionales" para demostrarle que lo ama, o cuando Booth le dice muy seguro a Brennan que "no tiene razones" para amarla porque el amor es algo que no tiene explicación, o cuando ambos bailan aquel vals en la competencia de baile, o cuando Booth hace aquel video para Christine en caso de que no viva para verla crecer, o el mejor momento de todos: cuando Brennan le pide a Booth que se case con él con una bolsa de carne seca para sellar el compromiso.

La temporada 9, probablemente la más pesada de todas (y no me refiero a que sea mala, sino por la cantidad de cosas que pasaron en los 24 capítulos que se sintieron como 30) nos dio a B&B tan estables como nunca los hemos visto, una pareja feliz y cariñosa que se veía claramente satisfecha con la vida que tenían. Una pareja fuerte que funcionaba como un equipo, dispuesta a enfrentar todos los desafíos que se les pusieran por delante. El inicio de la temporada 10 fue maravilloso, prometedor, siguiendo ese hilo conductor que había llevado tan bien a la serie durante el año anterior. Los primeros dos e incluso tres capítulos nos dieron un matrimonio que había pasado por momentos sumamente difíciles, pero que supieron dejarlo atrás y seguir adelante con sus vidas pese a haber perdido cosas importantes en el pasado, como su hogar, la confianza en el lugar de trabajo y a un amigo muy cercano. El futuro parecía uno de reconstrucción para ellos y para los fans.





Sin embargo, a excepción de esos capítulos y el 200, Booth y Brennan han estado completamente fuera de ritmo, y culpo a los escritores por ello. Olvídense del poco o casi nulo tiempo de escena que han compartido porque se justifica con el embarazo de Emily y los negocios de David fuera de la pantalla (no es la cantidad de escenas, sino la calidad de las mismas). Hablo de la falta de emoción, la falta de momentos, la falta de… todo. La química sigue ahí, para prueba ver el capítulo 200, David y Emily aún tienen esa chispa y me frustra ver lo que han hecho con ellos este año. Realmente espero que la "maravillosa" idea de la recaída de Booth en el juego dé para una buena historia, porque si resulta ser algo mal escrito y que nada más se les ocurrió para crear conflicto no sería justo para los fans. Miren los números de Bones, está cayendo peligrosamente semana tras semana y personalmente no culpo a la competición que tiene sino a la frustración de la audiencia. Como mencioné anteriormente, si ellos no funcionan entonces la serie se cae por completo. Y no, no es que quiera que estén encima uno del otro como algunos fans se atreven a asegurar que pienso, solamente pido alguna muestra de cariño, alguna de las brillantes escenas a los que nos tienen acostumbrados.

Dado que sabemos por qué David y Emily casi no han aparecido este año, en lugar de darle tanta importancia a nuevos personajes deberían de centrarse en aquellos que ya conocemos y queremos de años atrás, y que en esta temporada han brillado por su ausencia y falta de brillo. ¿Qué pasó con Angela y Hodgins? De ser una pareja tan dulce, tan apasionada, tan maravillosa, han pasado a ser un elemento más de escenografía. Ahora son aburridos y parece que los escritores no saben qué hacer con ellos. Prácticamente no tienen escenas juntos y su gran química se está yendo por la alcantarilla. Las historias de los internos son buenas pero, al ser uno diferente cada semana, prácticamente nunca les dan seguimiento.


  
Cam ha sido la misma todo el año, la jefa exigente con un corazón de oro y aquel toque antagonista que me encanta, su relación con Arastoo me parece encantadora pero pienso que está muy poco utilizada. Aubrey me agrada, no me malinterpreten, considero que es un personaje mucho más interesante que lo que nunca fue Sweets. Es listo, es gracioso y está buscando su lugar en el equipo y entre los fans, pero el punto de tenerlo en la serie era que se convirtiera en el pupilo de Booth, tal como los "squints" son de Brennan. Me van a perdonar, pero yo no he visto nada de eso. Lo único que han hecho con el personaje es meterlo en toda escena posible, llenando huecos en donde deberían de estar los personajes ausentes. Lo convirtieron en el nuevo compañero de Booth en un parpadeo, de una manera descarada y sin advertencia.

Me encantan los cambios, los abrazo y los espero con ansias. Si no te adaptas al cambio, mueres. Sin embargo, cuando el cambio es para bien no hay ningún problema con él, pero si no va a aportar absolutamente nada entonces no vale la pena ni siquiera pensarlo. Es cierto que el que no arriesga no gana, pero también que si algo no está descompuesto entonces no hay que arreglarlo. Lejos de mejorar la serie, los cambios que le han hecho la han alterado y descompuesto el ambiente que se tenía, y eso es frustrante para los fans.

Amo Bones tanto como tú, y me es doloroso ver cómo están arruinando las cosas sin razón alguna. Acostumbro criticar las cosas que me gustan, me desesperan los fans que creen que la serie/película/libro que les gusta es perfecta por el simple hecho de serlo, y no son capaces de ver más allá. Me agrada ser objetiva, eso me ayuda a disfrutar aún más de las cosas pues me permite ver lo bueno y lo malo que tienen, no me "ciega el amor" como se dice coloquialmente, esa tendencia que tenemos los fans de únicamente ver lo bueno y maravilloso que tiene la serie que amamos.

Si no estás de acuerdo con todo lo que acabo de decir, te pido que lo tomes como un punto de vista diferente al tuyo, no como una tontería o como que no soy una verdadera fan solamente porque me atrevo a ver lo que está mal. Será opinión de cada quién.