miércoles, 10 de abril de 2013

SPOILERS, BONES: "EL SECRETO DEL CERCO". EPISODIO FINAL DE LA OCTAVA TEMPORADA



Ocho meses y veintiún episodios después del olvidable The Future in the Past que inauguró la temporada el 17 de septiembre de 2012, nos encontramos los Boneheads preparando (a mediados de abril), el final de la octava y con la seguridad de que habrá una novena. Para Hart Hanson y Stephen Nathan misión cumplida, un año más han dado de comer a 400 personas y alimentado los sueños o las paranoias, que de todo hay, de casi siete millones de fans casi, porque esta temporada se han quedado otros cuantos en la gatera. 

Los episodios de la octava temporada son los siguientes (en negrita los tres que faltan por emitir):


TITULO  GUIONISTA
801 THE FUTURE IN THE PAST HAR HANSON Y STEPHEN NATHAN
802 THE PARTNERS IN THE DIVORCE MICHAEL PETERSON
803 THE GUNK IN THE GARAGE JONATHAN COLLIER
804 THE TIGER IN THE TALE DEAN LOPATA
805 THE METHOD IN THE MADNESS KEITH FOGLESONS
806 THE PATRIOT IN THE PURGATORY STEPHEN NATHAN Y KEITH FOLGLESONS
807 THE BOD IN THE POD PAT CHARLES
808 THE BUT IN THE JOKE KEITH FOGLESONS
809 THE GHOST IN THE MACHINE HART HANSON Y KEITH FOGLESONS
810 THE DIAMOND IN THE ROUGH NKECHI OKORO CARROLL
811 THE ARCHEOLOGIST IN THE COCOOM SANFORD GOLDEN Y KAREN WYSCARVER
812 THE CORPSE IN THE CANOPY JONATHAN COLLIER
813 THE TWIST IN THE PLOT KIM CLEMENTS
814 THE DOLL IN THE DERBY MICHAEL PETERSON
815 THE SHOT IN THE DARK DAVE THOMAS
816 THE FRIEND IN NEED DEAN LOPATA
817 THE FACT IN THE FICTION KEITH FOGLESONS
818 THE SURVIVOR IN THE SOAP NKECHI OKORO CARROLL
819 THE DOOM IN THE GLOOM SANFORD GOLDEN Y KAREN WYSCARVER
820 THE BLOOD FROM THE STONES PAT CHARLES
821 THE MAIDEN IN THE MUSHROOMS LYLA OLIVER
822 THE PARTY IN THE PANTS
823 THE DUDE IN THE DAM
824 THE SECRET IN THE SIEGE DEAN LOPATA





No es momento de hacer balance, tiempo habrá cuando llegue el verano. Sólo mencionar que ha resultado una temporada desigual con algunos episodios muy buenos y otros ridículos (vergüenza ajena da sólo recordar las payasadas, sin gracia, que les hicieron a hacer a David Boreanaz y Emily Deschanel en The Diamon in the Rough, la propia Emily confesó sentirse ridícula cuando lo vio); pero además inverosímilmente no han dado continuidad a tramas, que afectando a la relación de los personajes, tenían potencial para ello, por ejemplo una divertida: ¿cómo es que la doctora Brennan aún no se ha enterado del beso de Ángela a Booth? ¿Se habría puesto celosa? Qui lo sa. No nos han dado la oportunidad de verlo.





En fin dejemos las críticas y preparémonos para el final. 

Obediente y ojo avizor, como Pulgarcito, cumpliendo las recomendaciones de su vicesantidad Stephen Nathan, he seguido el rastro de las miguitas dejadas en los últimos episodios. 
Aunque para adivinar por dónde irán los tiros del final (y al parecer va haber  unos cuantos) hay que remontarnos mucho más atrás. Necesitaríamos revisar toda la temporada y aún nos faltaría averiguar cuántos episodios tendrá la novena.



Desde el final de la tercera y sobre todo desde el comienzo de la cuarta, cuando Bones se convirtió en una dramedy, mantengo una teoría sobre universos paralelos. ¿Qué se puede pensar cuando, sin venir a cuento, sin más lógica con el relato interno de la serie que la santa voluntad de Hart Hansonconvirtieron a Zack, el querido Zaccaroni en aprendiz de caníbal? Y no, no la reconozco como propia del doctor Hodgins o fruto de mi paranoia. No creo en las teorías conspirativas, que por cierto, como ya dije en la confesiónde mi adicción, han resultado todas con el tiempo ciertas, y os aseguro que, hasta ahora, mi mayor locura ha sido convertirme en adicta de Bones desde el primer capítulo que vi, El hombre en el refugio, el de Navidad de la primera temporada.


Ante la posibilidad de que se confirme mi eficacia como augur y el final de la serie se asemeje al largo sueño de J.R. en la antigua Dallas o me quede con la boca abierta diciendo ¿cómo me he podido equivocar tanto?, sigo expectante. Sólo pido que después de tantos años de adicción los productores no defrauden las expectativas de los boneheads. El producto es de ellos, de los productores ejecutivos y de la cadena que la emite, de acuerdo, pero nuestra es la serie. Nuestro es el empuje y la emoción (bastarda) que le han hecho llegar hasta la octava temporada, sin los fans no hubieran pasado de la segunda. 


Estas últimas semanas a la vista de la cercanía, el 29 de abril, del episodio final se ha desatado la fiebre de los spoilers. Depende de cada uno aceptarlos o rechazarlos. Tiene razón el texto que acompaña la cabecera de Bones Spoilers Blog, uno de los mejores blogs sobre Bones: Nunca tomes spoilers por verdades, puede traducirse. 

A pesar de la advertencia, reconozco que me encantan. Hay gente que no los soporta, que prefiere llegar al episodio ignorante de todo lo que le van a ofrecer. Si sois de esa opinión dejad de leer ya, porque a partir de aquí todo serán spoilers y teorías.

Mientras escribía este post he visto que algunas Boneheads se quejaban en Twitter del secretismo sobre el final de la temporada octava: 
Lo que no es del todo cierto. Sólo hay que rebuscar en la "Tuiteca" (¿se llamará así al archivo de Twitter?).

Las primeras declaraciones sobre el episodio final, titulado The Secret in the Siege, las realizó Stephen Nathan a Michael Auxiello de TV Line  el 5 de marzo. En ellas ya se anuncia el título, el regreso de Pelant y el tema de la trama que relacionará a Booth con un suceso de su pasado y cita expresamente Ruby Ridge. Ruby Ridge, según la Wikipedia, fue el escenario en 1992 de una confrontación, con víctimas, entre varias agencias federales, los Marshall y el FBI, con la familia de Randy Weaver, un ex soldado que se instaló en aquel lugar perdido del estado de Idaho para huir del mundo corrupto. Se le acusaba de poseer armas ilegales. Ante su negativa a entregarse, las agencias federales cercaron la propiedad produciéndose al final un tiroteo en el que murieron el hijo y la mujer de Weaver, así como un marshall. Sobre el suceso, que en su día creó una gran polémica por la actuación de las agencias federales y que contribuyó al auge de las milicias locales, se han realizado numerosas investigaciones, incluida una del Senado de los Estados Unidos.



Mega Buzz en TVguide, el 26 de marzo nos previno, con palabras de Nathan, de que en el episodio final, las víctimas podían tener relación con el pasado Booth, bien porque fuera corrupto o porque todo fuera obra de Pelant. El miércoles 27, UK Eoline se puso agorero y nos avisó de que la final no va a ser alegre, que un peligroso criminal quiere vengarse del FBI.





En la entrevista que David Boreanaz concedió a Michael Auxiello (aquí)  , el 21 de enero, tras la renovación de su contrato para la novena temporada, a la que se llegó después de que entre las pretensiones del actor (que quería hacer otras cosas) y los productores encontraran un término medio, dice textualmente que:
"Things are going to be a little interesting at the end of this season, and how we go into the next season,. I think it’s going to be very shocking and fun. I’m looking forward to the challenge.”
Así pues ya desde enero sabíamos que el final va a ser muy "escandaloso", "impactante", que va a suponer un desafío y lo más importante va a influir, cómo no, en el desarrollo de la novena temporada. Porque a hay que añadir que Pelant puede sobrevivir al final de la octava, que seguirán con su historia en la novena, como le confiesa, entre bromas, Hart Hanson a Marisa Roffman de Give me my remote (aquí). Y además, añadir que David Boreanaz es el director del episodio, y de todos es sabido que a él le gusta hacer las cosas a lo grande.

La primera noticia la dio él mismo el 28 de enero:

Y supimos más, de nuevo Stephen Nathan es el encargado de enredar las cosas y (aqui) dice entre otras dice que:
David likes to direct big episodes, and this will be big,” adding that the hour will “feature a bit of action” and, quite possibly, a casualty or two. “We’re not going to be altogether sure how everybody is at the end of the season finale,” he teases, cryptically. “Lives will hang in the balance.”
"No podemos estar seguros de que todo el mundo esté en el final del final de la temporada. La vida pende de un hilo". ¿Tópico u ocurrirá algo que impida que alguno de los personajes importantes de Bones vea el final de la octava temporada? La respuesta a esta pregunta es la que hace más emocionante la espera. 

Pero podemos intentar responderla con este tuit de David Boreanaz
Queda claro. Va a ser épico y Booth volará, de hecho ya han aparecido por el rodaje, que comenzó la semana pasada, los nuevos colchones.
WhoSay - Photo from David Boreanaz
Concretando más las informaciones dispersas y los tuits, Auxiello ha publicado (aquí) el nombre del cómplice de Pelant y sus motivaciones para ir contra Booth. Esa será la trama principal del episodio final: la venganza de Pelant a través de persona interpuesta, un pirado. ¿Lo conseguirá? ¿Conseguirá que alguien de la familia de Bones no vea el final de la octava temporada? Que alguien no vea el final no significa que vaya a morir, puede ser que sólo quede incapacitado por algún tiempo. ¿No? Quien lo sabe de cierto es Dean Lopata, uno de los guionistas de Bones que tuiteó:
Consultados los guionistas amigos (gracias Javier Meléndez) esa frase tan críptica significa que se encargó de escribir (al menos la última versión) El Secreto en el Cerco y que lo hizo fuera de la sala de guionistas de Bones. Pero además, al día siguiente tuiteó:
Si algo queda claro después de tantos tuits es que con los productores de Bones los misterios duran poco, vamos que, cómo diría José Mota "todo lo cascan".





He dejado para el final el artículo que  Laurel Brown publicó el 26 de marzo en Zap2it, en el que en un fundamentado razonamiento (aqui) se preguntaba (¡¡¡OMG!!!, que diría una Boneheads) si veríamos una proposición de matrimonio en el último episodio y analizaba cómo podría llegarse a tal momento de acuerdo con los caracteres de los personajes, tal y como había anunciado Stephen Nathan. aunque Laurel no lo diga, viendo una vez más el episodio The Doll in the Derby, la conversación entre Booth y Sweet sobre si Booth se confiesa o no, está fuera de contexto. Entre ellos nunca antes se había hablado de religión y la ausencia de Booth podría haberse justificado de mil modos diferentes. Transcribo la conversación:
"No, no puedo confesarme."
"¿Por qué no? -Pregunta Sweets.
"Porque vivo con una mujer fuera del sagrado vinculo del matrimonio. La única forma de que te absuelvan de tus pecados es teniendo intención de no volver a pecar".
"Y Sweets dice: Pero tú tienes la intención de seguir viviendo con la doctora Brennan"
"¿Sabes qué, Sweets? Vives siguiendo las normas o no lo haces."
 Y aunque Laurel no lo haga, voy a extraer consecuencias. Brennan es atea pero sabe lo importante que es para Booth su relación con Dios, de hecho ha consentido, con una excusa torpe, el bautizo de Christine (en el episodio del final de la Séptima). ¿En qué otro contexto, que no fuera la necesidad imperiosa de Booth de cumplir las normas de su fe, le pediría la doctora que se casase con ella? ¿Cuándo, si no es en caso de vida o muerte, puede necesitar Booth estar a bien con Dios y su conciencia? ¿Cuándo necesitará más que sus pecados sean perdonados?





A David Boreanaz hay quien le llama troll por lo que tuitea, pero se olvidan de que nunca miente, al menos en Twitter; dice las cosas a su manera, sólo hay que interpretarlas en el contexto. Y hace unas semanas, un viernes por la noche, tuiteó con sus fans. A pregunta de una, dijo que en el final de la temporada nos esperaba "dolor, pena y lluvia" y ¡oh casualidad!, ese tuit ha desaparecido de su timeline, junto a los que informaba de sus grupos musicales favoritos (Led Zeppelin de los clásicos y Muse de los actuales). ¿Será la vida de Booth la que penda de un hilo? ¿Logrará Pelant hacer efectiva su venganza contra él?

En fin, quedan dos semanas para resolver el misterio. Seguro que de aquí hasta el día 29 aparecerán nuevos spoilers que o reafirmarán mis teorías o las echarán por tierra. Una cosa digo, construirlas con pruebas ha sido divertido. Y por supuesto, que digan lo que digan, las pruebas y las teorías, no hay porqué ponerse nervioso. Al final del túnel veremos la luz. Otra cosa será a dónde nos lleve.

Por cierto: ¿Qué será, será, será? Cantaba Doris Day: