miércoles, 6 de agosto de 2014

Un año de "Tráfico y Disfrute" en Historias de la Vieja Loba.


Hoy 6 de agosto el blog cumple dos años. El año pasado, cuando celebré el primer cumpleaños terminé con una confesión basada en esta cita del Soneto 25 de Shakespeare: “Aunque la suerte no me quiso triunfadora no me quejo, después de todo soy feliz, amo y soy amada y no puedo cambiar ni ser cambiada”. Hoy, un año después y más de cien mil visitas en el blog tengo otra confesión que hacer, y esta vez utilizaré mis propias palabras.

Este año el blog ha sido la crónica silenciosa de un éxito.

Es cierto que se acabaron las Historias de la loba vieja. Mi familia vendió las Navas de Marimingo, Severiano, el ratón cuenta-historias se largó a vivir a Star Island con Julio Iglesias y otras estrellas expatriadas y sobre mi imaginación cayó el telón.



Es cierto que he dejado de escribir. Sí, y no me llaméis mentirosa. Me he convertido en adepta del poeta neoyorquino Kenneth Goldsmith. Él mejor que nadie ha sabido definir el problema real del escritor en estos tiempos: “La red es una máquina gigantesca de generar escritura” y por tanto “Es un sinsentido infligir nuevos textos al mundo”.

No miento. Es cierto que sigo publicando el blog, ciento ochenta entradas este último año, pero es que la nueva escritura no consiste en no escribir, sino en no crear, en no inventar historias. Este último año sólo he publicado sobre Bones y alguna que otra serie. Una solución ideal y totalmente satisfactoria para mí. Compatibilizar mi vieja adicción con mi nueva filosofía creativa.




Me explico. No era mi intención hace dos años cuando abrí el blog hablar de Bones pero tras diez años persiguiendo un blog en español que satisficiese mi adicción a la serie, tantos como Booth persiguió a Brennan, lo lógico era dar el paso. Sí nadie me proporcionaba la dosis de Bones que necesitaba para saciar la adicción me convertiría yo misma en traficante.

Y de eso, de eso precisamente, trata la “nueva escritura” de tráfico y reciclaje. Escribir sobre Bones es un copia-pega de lo que circula por la red. Stephen Nathan, el showrunner,  concede una entrevista, pongamos por caso, a Marisa Roffman de Give me my Remote, y yo fiel seguidora de Bones y de Goldsmith, la copio, la traduzco con sentido común y la publico. No hay creación, sólo tráfico.



Y no me echéis en cara el Fan-Ficción “La Antropóloga, el Agente y la Presidenta”, es sólo una forma más sofisticada de tráfico, como si fuera el trasatlántico Queen Elizabeth II, y no una mula con droga en el estómago. Ni los personajes ni sus palabras ni sus acciones salen de mi imaginación. Copia y pega de lo sucedido en los últimos nueve años en Bones.

¿He mencionado a Bones? ¿No? Las más de sesenta mil visitas de este año al blog han sido casi todas de Boneheads, o de gente a la que le interesa la serie. Y lo hacen por saciar su curiosidad sobre la serie, por encontrar la dosis a su adicción. No es a mí a quien buscan, es a Booth, la doctora Brennan, al doctor Hodgins, a Cam y a Angela, y por supuesto a David Boreanaz y a Emily Deschanel.


En ese sentido es como entiendo el éxito del blog. No es mío, es de Bones y así será hasta que acabe la serie.

Y a la hora de los agradecimientos, el más profundo, sincero y cariñoso a una bruja muy especial que canta de maravilla, una bonehead de pro, Anna Rosa Cuenca, sus generosas y maravillosas traducciones de las reseñas de la primera parte de la temporada dieron al blog una “relevancia internacional” (sí, sí más de mil visitas tienen tres de ellas) de la que antes carecía. Gracias. Anna.

Y cómo olvidar a mi querida Encarna Gallego, bonehead y boreanazhead de corazón. Sé que siempre estás ahí aunque me leas a deshora y a destiempo. Eso, amiga, es un gran regalo.

Qué decir de mis boneheads mexicanas, venezolanas, argentinas y amerícanas. Maddy, Noelis, Elizabeth, BonesForever, Linda, Sara y tantas y tantas anónimas. Cuando miro las estadísticas del blog y veo cómo crecen las visitas en la madrugada sé que sois vosotras. Gracias.
¿Éxito o fracaso? ¡¡Qué más da!! Lo que importa es que en este año he satisfecho mi adicción y he procurado la satisfacción de la de muchos otros.




Un año de tráfico y disfrute.