viernes, 5 de agosto de 2016

BONESFINAL. Soñar no cuesta nada



En el set número 9 de los estudios de la Twenty Century Fox  ha comenzado el rodaje del primer episodio de la última temporada de Bones,  la cuenta atrás para que Bones deje de ser objeto de comentario para los críticos de televisión y pase a ser objeto de estudio de los antropólogos culturales ha comenzado; apenas quedan nueve meses, para que los personajes que durante estos últimos once años han formado parte de nuestra familia, porque hay muchas clases de familia, con los que hemos llorado, reído, amado nos digan adiós. Los showrunners han dicho que será un viaje salvaje, un regalo para los fans que durante tanto tiempo les hemos sido leales. Y no lo dudo. Pero  cada uno es cada uno y  al mismo tiempo un mundo y hemos tenido muchísimo tiempo para soñar con ese final. Hasta enero que comience a emitirse la última temporada quedan muchos meses, será un largo, larguísimo hiato. Por eso os propongo que pongáis por escrito vuestro final de Bones  preferido, aquel que os haría sentir que Bones ha sido la mejor serie de la historia, la que os ha dado todo, todo lo que habéis soñado, y me lo mandéis para publicarlos en el blog (Marien)
Este es  el final soñado por Elizabeth Rettig porque como ella dice “Soñar no cuesta nada.”




2017 será el año en el que Bones se despedirá definitivamente de la televisión. La temporada 12 estrenará, presumiblemente, a mediados de enero, lo cual significa que estamos a poco más de 6 meses del comienzo del fin de una de las series procedimentales más famosas y queridas de los últimos tiempos. Para cuando termine, a finales de mayo, habrán pasado aproximadamente 4270 días y 610 semanas desde el estreno del piloto. 11 años, 8 meses. 2005-2017. 9 personajes principales. 15 internos. Miles de extras, cientos de invitados especiales. Se dice fácil, pero no lo es. Sin embargo, Bones lo logró, y por esto, todos los boneheads tenemos una lista personal de aquello que queremos y no queremos ver.




Hart Hanson, creador de la serie, regresará a escribir un capítulo, probablemente el último. Y quién más, pues Bones es su creación; nadie conoce la historia o los personajes como él. Zack Addy, el antiguo asistente de Brennan que terminó en el psiquiátrico por ser cómplice de un asesino serial, regresó en los momentos finales de la temporada 11 después de 6 años de ausencia, tras una larga campaña de los fans por traerlo de vuelta. La respuesta a la pregunta de si es o no el titiritero será resuelta con el tiempo, y cada bonehead tendrá su teoría de lo que realmente se esconde detrás de este nuevo misterio. Para mí, hay más evidencia en contra de que lo sea, sobre todo después de volver a ver “The Monster in the Closet”, pues el perfil de Zack no encaja en su mayoría con el perfil del titiritero. Sin embargo, ese es tema de otro post.




De igual manera, y aunque es prácticamente imposible darle gusto a todo el mundo, muchos esperamos volver a ver a Billy Gibbons como el papá de Angela, o a Cyndi Lauper como Avalon, la excéntrica psíquica, o a Ryan O’Neal como el enigmático y encantador padre de Brennan, o a seguir disfrutando de Sunnie Pelant como la vivaracha e inteligente Christine Booth. Tal vez haya un capítulo que cuente con todos los internos trabajando juntos en un mismo caso, o cada uno tendrá su ocasión de despedirse de la audiencia por separado.



Y con la noticia de que se espera un gran regreso para el capítulo 4, uno que nadie espera, empezarán a volar las teorías sobre de quién podrá tratarse. Si la pista se encuentra entre las temporadas 1 y 3, se me ocurren dos opciones: el Dr. Goodman, director del museo y quien seguramente se perdió en su año sabático, y Russ, el hermano de Brennan. Ahora bien, si combinamos esta noticia con la que se dio en Comic Con, de que alguien del pasado amoroso de Booth o Brennan iba a regresar a la serie, solo se me ocurren dos candidatos de peso: Rebecca, la madre de Parker, o el agente Sully. El primero lo veo sumamente complicado, dado que Jessica Capshaw es una de las estrellas de Grey’s Anatomy. 



La de Sully, por otra parte, es más probable, aunque me pregunto qué tan bien sería recibido su regreso entre los boneheads. En caso de que se trate de alguien más, no se me ocurren muchas opciones excepto Hannah, aquella guapa periodista que nos provocó muchos dolores de cabeza y problemas intestinales durante la primera mitad de la temporada 6. Confieso que para mí sería divertido verla nuevamente, encontrándose con un Booth feliz y que siguió adelante con su vida, pese al dolor que le provocó al no aceptar casarse con él. Tal vez sea ella, tal vez no.




Poco a poco, las diversas historias irán cerrándose, lo cual significa que, en breve, sabremos lo que se esconde detrás del mítico 447, conoceremos el último secreto de Max Keenan, veremos a los internos convertidos en doctores, entre otras cosas. ¿Podrán tener Angela y Hodgins el segundo hijo que deseaban, y del cual se habló tanto durante la primera mitad de la temporada 11? ¿Cam y Arastoo tendrán un matrimonio feliz? ¿Aubrey y Jessica funcionarán como pareja? ¿Booth y Brennan lograrán mantenerse alejados del peligro de una vez por todas? Estas son algunas de las preguntas que los escritores habrán de resolver, en 12 capítulos que fungirán como conclusión de Bones.




 Ahora bien, esto les sonará muy extraño y poco ordinario, pero desde hace casi 8 años (desde que estrenó “The Double Death of the Dearly Departed”), he soñado con un final de Bones en el que Booth ha fallecido recientemente y Brennan visita su tumba, cumpliendo así la promesa hecha en aquel capítulo de ir a platicar con él de vez en cuando.




Lo sé, lo sé, nadie quiere un final de Bones en el que Booth y Brennan no estén juntos y felices, pero lo que más me atrae de este escenario sería la referencia a uno de los capítulos más recordados por los boneheads; nada mejor que tremendo guiño al pasado para cerrar la serie con broche de oro. Brennan hizo esa promesa cuando ella y Booth eran simples amigos, dos personas que se habían visto forzadas a trabajar en equipo con el objetivo de resolver crímenes. Ahora, las circunstancias han cambiado. Si una persona que jamás ha visto la serie la viera en este momento, diría que su vida es perfecta. Son una pareja sólida y atractiva, tienen dos hijos hermosos, una casa de ensueño, buenos trabajos y dinero. 



Sin embargo, los que llevamos siguiendo la serie desde hace algún tiempo, sabemos que el camino que Booth y Brennan han recorrido no ha sido nada sencillo. Secuestros, constantes visitas al hospital, conspiraciones, asesinos seriales. Por eso, el hipotético deceso del agente puede no ser tan mala idea; todo dependería del contexto: si Booth muere de causas naturales, después de haber tenido una vida muy intensa pero bien vivida, rodeado de nietos y satisfecho con lo que logró hacer, sería muy diferente a si muriera asesinado o en un accidente, o algo por el estilo.



Es más, en lo personal me encantaría ver a Brennan enseñándole a Christine, ya adulta, el video que Booth hizo para ella en caso de que no viviera para verla crecer, por mero simbolismo. Sería una lloradera épica, pero sumamente emotiva. Me imagino a Brennan caminando por un largo andador, como al final del Piloto y el capítulo 100, pero ahora sin Booth, mientras escuchamos “The Love They Share” en el fondo. O tal vez Booth sí esté presente, viéndola a lo lejos con una sonrisa en el rostro, orgulloso de la persona en la que se ha convertido. ¿Quién sabe? Soñar no cuesta nada. Lo que sí es que podemos esperar un final épico, del que se hablará por mucho tiempo. Bones se lo merece, y nosotros también.