martes, 16 de septiembre de 2014

Tres procedimentales más en el Club de la Década: Bones, Supernatural y Mentes Criminales.


Este artículo también podría titularse “Las Series de la Década 2005-2015” y no sería engañoso; porque puede que Bones, Supernatural y Mentes Criminales no sean las series a las que la crítica y una parte del público les otorgue ese título, que sean mero entretenimiento de masas para los entendidos, pero cuando dentro de una semana se inicie la temporada de otoño en la televisión americana (como decir en todo el mundo por lo de la aldea global), las tres cumplirán su primera década en antena, un hito para cualquier serie de televisión.

Cuando se estrenaron allá por el otoño de 2005 el mundo de la televisión no podía ser más diferente al de 2015. Los procedimentales policiales de episodios autoconclusivos comandaban el Top de las series más vistas. A esa forma de ver y entender la televisión, a esa fórmula y rígida estructura respondían y responden sus guiones. 


Sin embargo, la televisión del siglo XX, basada en la publicidad y en el control de las emisiones por las grandes cadenas se está quedando obsoleta, y lo mismo parece que ocurre con los procedimentales autoconclusivos, aunque aún los haya en el Top. El gusto del espectador está cambiando.

Paradójicamente, los dramas serializados de tramas abiertas que no estaban bien vistos en 2005, ni por las grandes cadenas (siempre en busca de la mayor rentabilidad), ni por los espectadores aburridos con las tramas abiertas episodio tras episodio (tan propio de los culebrones), han resultado en 2014 los preferidos de la crítica (dramas serializados de temporadas cortas) y de ese nuevo espectador que se perfila “libertario y maduro.” Un espectador que decide dónde, cuándo y cómo ve su programa de televisión favorito.


No obstante,  Supernatural, Bones y Mentes Criminales siguen gozando del favor de un público mayoritario, y en el caso de las dos primeras de unas fieles audiencias. Según Erica Messer, productora ejecutiva de Mentes Criminales, el secreto de la longevidad de su serie está: “En que la gente ha conectado con los personajes, sintonizándola cada semana para asistir a la batalla entre el bien y el mal”.

Ya lo decía Aristóteles: “El personaje es el argumento” y en ellos han cimentado las tres series su éxito. Personajes fuertes, bien construidos y en el caso de Bones y Supernatural un tanto peculiares. En los personajes y en la gran dinámica con la que interactúan. Porque aunque de episodios autoconclusivos, en las tres, la relación de los personajes se serializa creando suspense y atrapando a la audiencia.


Pero además lo que las hace tan populares es responder al que todavía puede considerarse el “pensamiento mayoritario de la sociedad”: los chicos buenos siempre vencen al mal. Aunque en estas últimas temporadas se hayan generalizado las ficciones protagonizadas por antihéroes, aunque al madurar como espectadores lo que ahora interesa, lo que ahora provoca el escalofrío en la espina dorsal y millones de comentarios elogiosos en las redes sociales sean las ficciones que nos colocan frente al espejo, las que muestran un mundo sucio y cruel de dragones prendiendo fuego al trono, de médicos sibaritas deleitándose con el hígado de sus pacientes, todavía una gran parte de la audiencia sigue respondiendo al encanto del héroe poderoso y algo atormentado que se enfrenta semana tras semana al mal y lo vence. 


Por eso este otoño, las tres, después de sufrir cambios de showrunner, de horario, de estrellas y sobre todo de soportar el paso del tiempo van a cumplir sus diez temporadas de emisión, y aunque no sean culturalmente relevantes, aunque acusen el desgate del tiempo y sus audiencias ya no sean las de sus años gloriosos aún generan la expectación suficiente en millones de espectadores en todo el mundo para ser rentables para las cadenas y los estudios que las financian; y tal vez por eso la décima puede no ser su última temporada.

BONES


Creada por Hart Hanson, se estrenó el 13 de septiembre 2005, respondía, segúnel crítico del New York Times, al nerviosismo de la cadena Fox ante el éxito de los procedimentales de sus competidoras. En una crítica demoledora, después de considerarla como demasiado aferrada a las fórmulas, explicaba que “Bones concedía el poder de las chicas de Anatomía de Grey a los forenses de alta tecnología de CSI, sin ser tan ágil como House”

La falta de originalidad en la fórmula, la palió su creador cambiando los roles de género, convirtiendo la relación de sus protagonistas en una comedia romántica un tanto loca que ha conseguido superar la tan temida “maldición de Luz de Luna”, y no hundirse cuando la tensión sexual entre los protagonistas se resolvió al final de la sexta temporada. 


Y así la historia de cómo la Doctora Temperance Brennan, una racional antropóloga forense “todo cerebro” (Emily Deschanel), y el sexy agente del FB Seeley Booth “sólo corazón” (David Boreanaz), entre discusión y discusión, entre enfados y anhelos, entre bofetadas y besos, atrapan semana tras semana al asesino genera la química necesaria para contar con una audiencia fiel de más de siete millones de espectadores, a la que nada importa las veces que Bones, según los críticos, haya saltado el tiburón.

Audiencia que consiguió en la temporada pasada que la Fox se volviese atrás en su decisión de emitirla los viernes y la llevó hasta la renovación para la décima, que no tiene por qué ser la última al decir del CEO de Fox Peter Rice.


El mejor elogio de Bones lo hacen semana tras semana su inquieto fandom, pero también lo hizo un crítico de los grandes medios americanos, Willa Paskin de Vulture cuando dijo:Bones es el típico espectáculo que es ignorado por gran parte de la crítica, ya que no es ni especialmente original, ni especialmente creativo pero lleva a cabo un servicio esencial y poco apreciado: Ser entretenido sin ser estúpido, ser un alivio sin ser aburrido, predecible sin ser insatisfactorio. En resumen es una serie sobre gente peculiar que hacen un trabajo extraño y hablan sobre lo extraño de sus sentimientos.”

Entretiene y divierte ¿se le puede pedir más?

SUPERNATURAL


Creadapor Eric Kripke, se estrenó igualmente el 13 de septiembre de 2005 en la cadena WB (al año siguiente se convirtió en CW) con una de las mayores audiencias de la cadena, 5,69 millones de espectadores.

El crítico del New York Times la calificó por entonces “como un procedimental de terror con un toque de suspense que a mitad de metraje se vuelve predecible convirtiéndose en uno más de los dramas familiares de la cadena.”

Si en su origen pudo parecer una puesta al día de Buffy y de Angel, las series de Joss Whedon, con fantasmas y vampiros que atrapar, puertas del infierno que cerrar, sangre a borbotones que beber o limpiar, demonios que conjurar, después de nueve años de caza han creado su propia mitología. Pocas series pueden jactarse de algo tan “trascendente” como transformar el cielo, el de verdad, en un infierno, Supernatural lo ha hecho. 


Cuenta la historia de unos personajes muy peculiares, los hermanos Winchester, Sam (Jared Padaleck) y Dean (Jensen Ackles). Dos héroes típicos que  arrastran “en la realidad” vidas dudosas, al margen de la ley, y enfrentan día tras día una lucha transcendental para el futuro de la humanidad con todos los villanos y demás ralea que pueblan el universo sobrenatural abandonado por Dios: ángeles, demonios, vampiros, leviatanes. 

Una lucha en la que está permitido todo, donde los ángeles pueden ser demonios y el demonio el inocente de la historia. Los Winchester respetan unas reglas muy sencillas “No se cogen “canutos” de desconocidos” y “en el coche (un Impala del 67) no entran chuchos”. Y que arrastrándoles de abismo en abismo, de apocalipsis en apocalipsis les ha llevado a morir y por supuesto a “regresar” nada menos que CIENTO ONCE veces a Dean (111), y seis (6) a Sam. 


Con estas premisas como no podía ser de otro modo gozan de una de las audiencias más fieles y combativas de la televisión; audiencia que puede vanagloriarse de haber salvado su serie de la cancelación en 2010, al final de la quinta temporada y a la que ángeles o demonios aún le importa suficientemente la lucha de los Winchester contra el mal.

MENTES CRIMINALES


Creadapor Jeff Davis para la cadena CBS, se estrenó el 22 de septiembre de 2005. Su estreno fue visto por más de 19 millones de espectadores y desde entonces figura en el Top 20 de las series más vistas. En la temporada 2013/2014 figuró en el Top 10 para el público global, descendiendo dos puestos en el segmento de entre 18 y 49 años. Sin embargo, en las redes sociales no cuenta con un fandom demasiado combativo, tal vez porque desde su creación este procedimental que se define como psicológico ha presentado el muestrario de las mayores perversiones y torturas que un ser humano pueda infringir a otro, principalmente mujeres y niños.


Al crítico del New York Times, al igual que Bones y Supernatural no le gustó Mentes Criminales el día de su estreno. Clarividente dijo: “El problema de Mentes Criminales es la cantidad de comportamientos confusos de los personajes”. Para añadir seguidamente que “los protagonistas parecen un conjunto de juguetes rotos que aburrirán a sus creadores y posiblemente a la audiencia.”

Sigue los casos de un grupo de la Unidad de Análisis de Conducta del FBI, los llamados profilers, que atrapan a los criminales en serie través del análisis psicológico de sus acciones. Desde el principio el equipo ha estado integrado por seis agentes que utilizan los insondables conocimientos informáticos de una hacker que ha cruzado al otro lado del espejo. Durante las dos primeras temporadas Mady Patinkin interpretó, al visionario psicólogo capaz de meterse en la mente del asesino y recrear el crímen. Pero Patinkin abandonó la serie por no estar de acuerdo con la línea argumental. 


Tras la última temporada forman el equipo los agentes David Rossi (Joe Mantegna), Aaron Hotchen (Thomas Gibson),  Derek Morgan (Shemar Moore), Dr. Spencer Reid (Matthew Gray Gubler), J.J. Jareau (AJ Cook) y la experta informática Penélope García (Kirsten Vangsness). En la décima temporada se unirá al equipo la actriz Jennifer Love Hewitt quien interpretará a Katie Callahan, una agente especializada en infiltraciones. 

Con más de 200 episodios en su haber, su continuidad no parece estar en peligro; no mientras haya monstruos que analizar, pulsiones que mostrar, asesinos en serie que atrapar.