martes, 11 de abril de 2017

Los restos de Bones: lo horrible, lo desapercibido, lo incómodo.

(Previamente)

Por Elizbeth Rettig

Lo horrible.

Pelant.


Esta trama estuvo plagada de tantas estupideces que ni siquiera sé por dónde empezar, pero haré mi mejor esfuerzo. Una cosa es dotar a un villano de recursos para que le dé dolores de cabeza a los héroes, y otra muy diferente es convertirlo en un Dios todopoderoso aparentemente invencible.




El arco de Pelant, de por sí poco creíble, perdió toda credibilidad que le pudiera haber quedado en The Secret in the Siege, el final de la octava temporada, cuando atentó con los semáforos y las cámaras y micrófonos de toda la ciudad. ¡Por Dios, estaban en la capital del país más poderoso del mundo, no en un pueblo de un estado pequeño! Por muy brillante que haya sido, el Servicio Secreto, la CIA y todas las agencias y departamentos de los Estados Unidos se hubieran lanzado a atraparlo, y más por tratarse de un país que es famoso por ser paranoico y tratar todo como asunto de seguridad nacional. Pero el omnipotente Pelant estuvo más de tres meses en las sombras, lanzando amenazas a diestra y siniestra y haciéndonos infelices a todos.



Yo me uní a Twitter un 30 de abril de 2013, dos semanas antes del final de la octava temporada, un episodio recordado por la propuesta de matrimonio de Brennan hacia Booth y su infame escena final. Aún recuerdo la rabia que invadió a todos los boneheads tras haber salido al aire el episodio, pues todos nos encontrábamos hartos de Pelant y de lo ridícula que se había vuelto la situación. Tan molestos estábamos y dedicamos tanto tiempo y recursos en mostrar nuestra inconformidad, que a los showrunners no les quedó de otra y tuvieron que acabar rápido con Pelant, a pesar de que tenían la intención de prolongar su estancia por más tiempo (aunque de alguna manera se salieron con la suya, haciendo que volviera en tres episodios más).

Una trama que nos dejó a todos con un muy mal sabor de boca.

El episodio de luna de miel

Cuando alguien me pregunta cuál es, en mi opinión, el peor episodio de todo Bones, no puedo pensar en otra opción que no sea The Nazi in the Honeymoon. Todo en este episodio está mal, desde la pésima ambientación disque en Argentina hasta la selección de la música, pasando por el desperdicio total de una situación única en la serie, y que los boneheads esperábamos ver con ansias.




Yo sé que filmar en locación es difícil y más si se trata de una en el extranjero, pero si vas a pretender que el episodio está ambientado en cierto lugar, lo mínimo que debes hacer es intentar recrearlo de la mejor manera posible. Ahora, yo no conozco Buenos Aires, pero dudo mucho que la capital de uno de los países más importantes de Latinoamérica luzca como el pueblecito provinciano que nos mostraron en el episodio. No sé si sea parte de la mala imagen que se han formado los estadounidenses sobre cómo son las ciudades latinoamericanas, o si tal vez piensan que somos incapaces de tener metrópolis industriales y desarrolladas como allá, o si creen que todos vivimos en pueblitos estilo “Speedy Gonzáles”. Sea cual sea la razón, como latinoamericana me sentí verdaderamente ofendida por la manera en la que Buenos Aires fue representada en este episodio. Y no fui la única, pues pude percatarme de que la sorprendente mayoría lo aborreció. Una lástima, si se toma en cuenta el potencial que tenía. 

La recaída de Booth


Una de las storylines más controversiales de Bones y, en lo personal, la que más odié, involucró a Booth recayendo en la adicción al juego. Una trama que fue incluida sin estar bien diseñada, terminó de forma apresurada y sin ser tratada con la seriedad con la que deben de ser tratadas las patologías de este tipo. Prefiero no escribir mucho al respecto (porque es algo que jamás les perdonaré), pero era necesario que lo mencionara.

Lo decepcionante.

La temporada 12.


Aunque el primer capítulo fue prometedor y el segundo hizo que realmente comenzáramos a sentirnos nostálgicos (por los toques de cierre), la verdad es que, salvo un puñado de excepciones, la temporada final fue bastante decepcionante y, a momentos, llegó incluso a ser mediocre. La mayoría de los capítulos fueron de relleno, desechables y fácilmente olvidables. Los casos no fueron lo suficientemente interesantes para mantener nuestra atención, y carecían de ese no-se-qué que siempre tuvieron los casos de Bones. Yo, en lo personal, me sentí sumamente frustrada de ver que desperdiciaron minutos valiosísimos en bobadas absurdas que no eran necesarias, en lugar de cerrar tramas para no dejar cabos sueltos.

Daré gracias el resto de mis días de que, al final, lograron enderezar el rumbo.

La conclusión de los arcos.


Para mí, el gran talón de Aquiles de Bones fue que no sabían cómo cerrar las historias que se desarrollaban conforme la historia iba avanzando. Desde Pelant hasta el Titiritero, pasando la conspiración que hizo que Booth terminara en la cárcel, lo cierto es que los escritores siempre fueron muy creativos a la hora de crear historias que, en un inicio, tuvieron algo en común: un comienzo interesante y prometedor, y un final apresurado y que nos dejó con la sensación de que algo estaba incompleto. En el caso de Pelant, el brusco desenlace se debió a la reacción tan negativa que recibió el final de la octava temporada, y pienso que en los otros casos fue una simple carencia de imaginación y poca capacidad para darles una conclusión satisfactoria.

Lo que pasó desapercibido.

Hank.


Por cuestiones de tiempo, lamentablemente no pudimos ver gran cosa del segundo hijo de Booth y Brennan. Llamado así en honor a “pops”, su bisabuelo, el precioso Hank tuvo escasas apariciones en la serie y sus escenas se limitaban a aparecer en el fondo, o en brazos de su madre.



Cuando Christine era más pequeña y sus apariciones menos frecuentes, sabíamos que existía porque veíamos sus juguetes, su ropita o porque era mencionada constantemente. Sin embargo, con Hank no fue así. Durante la temporada 11, cuando fue añadido el personaje, solamente apareció en tres episodios, si mi memoria no me falla, y fue mencionado en un par de ocasiones más. De hecho, más de una vez los boneheads nos llegamos a preguntar: “Oye, ¿qué no Booth y Brennan tenían otro hijo?” En la temporada 12 cambió un poco esta situación, pues se le mencionó en la mayoría de los capítulos e hizo más acto de presencia, pero fue too little, too late.


No sé si fue porque entró tarde, cuando la dinámica Booth-Brennan-Christine ya estaba por demás establecida, o porque era demasiado complicado tener a dos niños en el set al mismo tiempo (bueno, técnicamente eran tres porque a Hank lo interpretaron gemelos), o porque ya habían agotado todas sus ideas con su hermana mayor; el caso es que, a diferencia de Christine, que le dio un giro a la serie y que sirvió como vía para conocer un lado de Brennan que había permanecido oculto, la inclusión de Hank Jr. no aportó gran cosa a la trama de Bones. Todo lo bien que aprovecharon el primer embarazo de Emily/Brennan, no lo hicieron con el segundo y no se le sacó el jugo que se le pudo haber sacado. A mí, en lo personal, llegó un punto en el que de plano se me olvidó que existía.




Lo rescatable: los momentos en los que se menciona la emoción que siente Christine por convertirse en hermana mayor, y el amor que demuestra tener por el pequeño. Ojalá que, si algún día reviven Bones, podamos ver más de esta dinámica fraternal, y echar un vistazo a la personalidad de Hank Jr. ¿Tendrá la mente científica de mamá, o preferirá hacer caso a sus instintos como papá? ¿Admirará y seguirá a todos lados a su hermana mayor, o gustará más de tener su propio espacio?

No puedo esperar a que se resuelvan estas dudas, y que se le haga justicia al Benjamín de la familia.

Jeffrey Hodgins.


Si hay algo que no me entra en la cabeza es por qué esta historia quedó únicamente como trama de un solo episodio, y que no se le haya seguimiento al hecho de que Hodgins tuviera un hermano mayor que padecía un trastorno.

Las enfermedades mentales no son lo suficientemente representadas en trabajos de ficción, y cuando lo son, suele ser de manera negativa o solamente para ser objeto de burlas. Después de ver el episodio en el que aparece Jeffrey, me sentí emocionada de que exploraríamos una nueva faceta de Hodgins, ya no como el científico amoroso y divertido, sino como una persona que descubre la existencia de un nuevo miembro de su familia, alguien que es vulnerable y que toda su vida ha creído estar solo en el mundo. Sin embargo, no fue así, y tras The Heiress in the Hill Jeffrey jamás volvió a ser mencionado y es como si nunca hubiera existido. Una lástima para una trama que tenía muchísimo potencial.

Lo que se pudo haber explorado más.

Los antecedentes de Angela y Hodgins.


Sabemos que Angela y su padre son muy unidos y que solamente se tienen uno al otro, pero ¿quién era su madre? ¿Está viva, o murió hace tiempo? ¿Angela la conoció, o simplemente la dejó al cuidado de su padre? No sé ustedes, pero yo siempre quise saberlo. Me parece que hubiera sido interesante explorar la relación (existente o inexistente) de Angela con su madre, y por qué nunca es mencionada.

Con Hodgins me sucedió algo similar. Sabemos que sus padres murieron y que no tiene familia cercana (a excepción de Jeffrey), que tenía una buena relación con ellos y que tenían mucho dinero. Sin embargo, me gustaría haber sabido más de ellos y tener un contexto más amplio del lugar y las circunstancias en las que Hodgins creció, más profundas que los detalles que nos dieron durante las temporadas (el hecho de que tuvo un yate y muchas novias, su amor por Julio Verne). Por ejemplo, por qué se interesó por la Entomología en primer lugar, o cómo llegó al Jeffersonian.

La relación de Brennan con su hermano.


Durante las primeras tres temporadas, pudimos darnos cuenta de que Brennan quería mucho a su hermano Russ, y que ambos tenían un vínculo cercano a pesar de los años que estuvieron separados. Pero después de la tercera temporada, esta relación ya no fue explorada a pesar del potencial que pudo haber tenido. Los escritores decidieron centrarse en la dinámica Brennan-Max (lo cual agradezco), pero se dejó a un lado a Russ, quien solamente fue mencionado unas cuantas ocasiones más en las temporadas siguientes. Era una relación muy importante para Brennan y para su arco personal, y me hubiera gustado que se desarrollara más.

Angela, Hodgins y Michael Vincent.


Aunque tuvieron escenas muy bonitas mientras Angela estaba embarazada, en Bones no nos mostraron gran cosa de la dinámica familiar entre estos personajes. Tal vez pensaron que opacarían a Booth y Brennan con Christine, o no querían que la serie perdiera su enfoque original al mostrar a dos familias, pero lo cierto es que faltó que nos mostraran más de la vida personal de los Hodgins fuera del Jeffersonian.

El rompimiento de Jessica y Aubrey.


¿Por qué Jessica terminó con Aubrey cuando parecía que todo iba viento en popa? A mí me gustaba la pareja, considero que se veían bien y tenían futuro juntos, y los fans los toleraban. ¿Por qué terminaron con ellos de una manera tan brusca y confusa, y sin dar mayores explicaciones? ¿Qué fue lo que le pasó a Jessica? ¿Se asustó de que Aubrey quisiera algo más formal, o simplemente se dio cuenta de que no lo quería lo suficiente como para hacer un cambio tan abrupto?  Y si el plan nunca fue que quedaran juntos, ¿por qué no M. Peterson y J. Collier hicieron pareja a Aubrey y a Karen desde el principio? 




Sigo sin entenderlo.

Lo incómodo

 La aparición de David Hornsby.



¿Fue una escena divertida? Sí. ¿Fue un cameo interesante? También. ¿Fue un momento incomodísimo? Por supuesto, al menos para mí. El mismo David H. se veía incómodo con la situación, al igual que Emily. Bueno, me atrevo a decir que David B. también dejó ver una leve incomodidad después del beso. Como ocurrencia fue muy buena, pero eso no impidió que varias personas percibieran la tensión en el ambiente. 

(Continuará...)