martes, 19 de noviembre de 2013

ALMOST HUMAN. Calibración sintética incompleta.



Calibración sintética incompleta, calibración sintética incompleta, es el aviso que, en los momentos menos oportunos repite machaconamente la pierna biónica del protagonista de la serie Almost Human, que el pasado domingo estrenó la cadena Fox: “Calibración sintética incompleta, calibración sintética incompleta”, cuando sucede su portador, John Kennex, renquea.


John Kennex interpretado por Karl Urban es un detective del departamento de policía de Los Angeles que perdió su pierna de de carne y hueso en una emboscada cuando dirigía una operación contra un grupo organizado de delincuentes llamado The Syndicate. John ha estado en coma durante diecisiete meses y no tiene más recuerdos de lo sucedido que los que le son inducidos por un médico sin licencia de SubAsia, el gueto de la ciudad en 2048 cuando comienza la acción. Que las primeras imágenes de SubAsia recuerden a las de un Tokio criminal y lluvioso de Black Rain, la película de Ridley Scott, no es más que uno de los muchos “homenajes” que la serie rinde a otras ficciones, televisivas o no. Otro y, de los más efectistas, es la imagen de la pierna destrizada por el muslo de John, visto en Band of Brothers. “Homenajes”.


Almost Human, al parecer, es una serie de ciencia ficción, creada por J.H. Wyman, productor ejecutivo de Fringe y está producida por J.J. Abrams, su creador. Tal vez, tal vez cuando se vaya desarrollando la trama lo sea, tal vez antes de que la cancelen nos mostrará ese futuro diferente y lleno de esperanza del que habla Wyman en algunas entrevistas; por ahora han comenzado en medio de la batalla por el control de la tecnología y la ciencia, por el control del ADN, en una ciudad en la que los indices de criminalidad se han incrementado en un cuatrocientos por ciento. 


Por lo visto hasta ahora, dos episodios, es un procedimental más de los que comparten protagonismo dos policías opuestos, uno con todos los defectos posibles del ser humano y otro un ser diferente, un ser aquejado de alguna psicopatía o minusvalía (Hannibal, El Puente). En un futuro tan próximo como 2048, en que los coches aún tienen volante y ruedas y las calles rayas continuas y hormigón, la pareja sin embargo la forman un humano y un robot.


Cuando en el piloto John Keenex se reincorpora al servicio, su jefa, la señora Maldonado, interpretada por una tan avejentada Lili Taylor, le encarga una misión especial, averiguar qué hay detrás de la última acción criminal de Syndicate, que ¡oh casualidad!, ha estado inactivo durante el tiempo que John ha estado en coma, y por supuesto le adjudica un robot al que John, en un alarde de  compañerismo, harto de su control y temiendo el informe que dará a sus superiores sobre sus andanzas por el mercado negro, lanza fuera del coche en marcha, con resultado, lógico, de estropicio generalizado, cables y conexiones por los aires. Este robotcidio le va a proporcionar un nuevo y definitivo compañero. 



Un robot “loco”, es decir un MDR con “alma sintética”, que fueron retirados del servicio por problemas con sus regulaciones emocionales, eran tan impredecibles como cualquier humano. Todos fueron destruidos, todos excepto Dorian. Así que él también ha estado en el dique seco, durante cuatro años. Y Dorian interpretado por Michael Ealy, es un encanto con voz suave y ojos azules. Y no sólo atractivo sino más humano que el mismo John, de quien son alérgicos hasta los gatos.

Tan humano, inteligente y empático es Dorian (no podía llamarse por otro nombre) que no sólo es capaz de detectar el fallo del sistema de la pierna biónica, sino de recomendar de aceite de oliva como solución. Sí, aceite de oliva. Una gran alegría para la Cooperativa de Aceite de mi pueblo y mis descendientes que mantendrán el futuro asegurado si continúan cultivando  los olivares que nos legó nuestro bisabuelo.


No voy a contaros su primera misión sólo que hay muchos tiros, muchos, muchos porque los delincuentes tienen como objetivo a la propia policía, el porqué por ahora nos lo han ocultado, pero no parece muy congruente que para conseguir, sean cuales sean sus objetivos una banda de malhechores necesite acabar con toda la policía de una ciudad. Y para hacerlo se aprovechan de las vacunas, sí, sí, las vacunas. Al parecer en 2048 los talibanes han ganado y las vacunas son peligrosas, llevan con ellas el germen de la muerte. Y si al final salvan a los policías se debe tanto a que Dorian no actúa como un robot y John lo hace como un humano loco.


El resultado, visto los dos primeros episodios: Almost Human es una serie aburrida, muchos tiros y mucha testosterona en el episodio piloto y en el segundo titulado “Skin”, en el que intentaron arreglar el desaguisado, algunos tiros, unas cuantas señoras en ropa interior, sex robots (¿dónde lo hemos visto esto antes?), niño que pierde a mamá y robot preocupado por la naturaleza de la muerte. ¿Humor? ¿Cómo no sea cuando Dorian examina virtualmente el contenido de los testículos de John que van bien cargados de semen y decide buscarle una cita por internet? Aburrida muy aburrida. Y vista muy vista.

Pero quiero ser justa, cuando la Fox compró la serie lo hizo pensando que la gente disfrutaría con ella, su ambición era complacer a la máxima audiencia al mismo tiempo que obtener dólares y share, a ello han dedicado dinero y publicidad, querían un éxito y conociendo lo que tenían entre manos la estrenaron en domingo detrás de su partido de fútbol y aparentemente, lo consiguieron un 3,1 de share y 9 millones de espectadores. 

Los directivos de la cadena aparentemente felices tuitearon:

Y posteriormente añadió:
Sí, el mayor éxito de la cadena desde que estrenaran K-Ville en 2007, lo que no dejaba de ser un pésimo antecedente, porque la serie, otro procedimental con pareja de policías disparejos centrado en la Nueva Orleans post Katrina, tuvo malísimas críticas y peores audiencias después del fulgurante estreno; afectada por la huelga de guionista fue cancelada con sólo once episodios.

Acertó Gaude Paez al compararla con K-Ville. El segundo episodio de Almost Human lo ha emitido Fox este lunes, en el horario que antes emitía Bones y ha puesto la serie y su éxito en sus justos términos, según TV by Numbers un 2,2 de share y 6, 63 millones de espectadores. En comparación con los datos obtenidos por Bones en su última emisión en lunes, la Fox ha ganado 2 décimas (en el segundo episodio no lo olvidemos) del share de 18-49 años y ha perdido un setecientos mil espectadores. 




¿Cuál será el final de Almost Human? por supuesto nadie lo sabe, puede remontar o hundirse, tal vez también sea premonitorio el dialogo que establece Dorian con un sex robot al que van a desactivar.


"- ¿A dónde voy? -pregunta la sex robot- A un sitio mejor -contesta Dorian.- ¿Estarás allí? - Te recordaré"
Y para finalizar un vídeo difundido por Fox:  Back In The Saddle Again from "Pilot"