lunes, 15 de junio de 2015

Bones. James Aubrey/John Boyd. El camino hacia el corazón de la afición



Uno de los post menos visitados en el blog de esta décima temporada es el que dediqué allá por el 27 de octubre a John Boyd, estaba el actor  recién llegado a Bones y a nadie parecía caerle bien su personaje del agente James Aubrey, lógico si tenemos en cuenta que parte de la audiencia aún estaba traumatizada por la muerte del personaje del doctor Sweets (John Francis Daley) a quien enseguida las fans pensaron que venía a sustituir.



Y no era verdad, la sustitución, como se ha podido comprobar a lo largo de los episodios, cierto que tampoco contribuyó a hacerle más querido que al dibujarle los escritores anduvieran titubeantes, que si era un trepa, que si era un inadaptado social, pero sobre todo que su intervención apareciera sobredimensionada al coincidir sus primeros episodios con la “desaparición en escena” de Booth y Brennan, lo que desespera siempre a los fans.


Es lo que tiene introducir un nuevo personaje en una ficción de largo recorrido, que cuesta ser aceptado. Ocurrió en su día con el personaje del doctor Sweets; aunque  ahora se haya olvidado, por entonces, cuando apareció por primera vez en el episodio 3.04 The Secret in the Soil nadie lo quería, durante año y medio nadie lo quiso, y una gran mayoría de fans pensó que era Gormogon (el asesino en serie caníbal de la temporada). Cuando comenzó en la cuarta temporada a ser parte del equipo,  a intervenir en los interrogatorios las voces se alzaron, ”La sala de interrogatorios es el dominio de Booth”, era lo más amable que decían. Ni que decir tiene las voces que se oyeron cuando en la octava temporada, Hanson y Nathan lo pusieron a vivir con Booth y Brennan.


En su momento, Hanson, a quien según confesión siente una gran debilidad por Jonh Francis Daley, quien le parece el mejor actor de su generación, contó como manipularon a la audiencia para que la gente lo aceptara. Fue muy sencillo.  En el episodio 4.21 Mayhem on a Cross mostraron las cicatrices de su espalda, fruto de una infancia torturada e hicieron que el doctor Gordon Gordon Wyatt, el psicólogo a cargo de la terapia de Booth, dijera de él que era una buena persona, porque había sido educado por buenas personas. Eso siempre atrae la sensibilidad de la gente.


Con el Agente Aubrey ha ocurrido algo parecido. Los fans protestaban y loss escritores redoblaron la apuesta por el personaje. La primera vez que intentaron obtener una respuesta positiva para él fue en el episodio The  Money Maker on the Merry-go-round (10.07), ahí conocimos parte de su infancia, traumatizada, por supuesto, como la de todos los personajes de Bones. Abandonado por su padre, un estafador. Y Brennan, Brennan tuvo uno de sus mejores discursos explicándole la necesidad de aceptar el dolor, de vivir el dolor.

Pero han pasado los meses, han pasado los episodios y creo que ya han encontrado el tono justo. Inteligente, trabajador, comedor compulsivo, admirador incondicional y leal de Booth, boy scout, con mano izquierda para los chicos, torpe y sin pretensiones con las chicas, bueno, con las chicas no, que bien se cameló a Christine Booth con unos osos de gominola como si él también fuera un niño goloso, claro que era fácil estando la pobre niña sometida a la dieta de sus padres de tortitas y brócoli. Con quien en realidad se la jugó y perdió fue con Jessica, que a sus rápidos avances de convertirse en Booth y Brennan 2.0 le dio en la cresta de gallito unas cuantas collejas, verbales, por supuesto, algo que se echaba mucho de menos en Bones.


Abbie Bernstein, la periodista de Assignenment que tiene acceso a los miembros del elenco de Bones publicó el pasado jueves una entrevista con John Boyd, no es actual, la realizó como casi todas las que ha ido publicando en estos últimos meses en la fiesta de la Fox del TCA de invierno. Pero nos ayuda más a conocer un poco mejor al actor que hay detrás del personaje.

Es interesante lo que responde a la pregunta de si hizo alguna investigación previa para interpretar a un agente del FBI. En realidad no tuvo tiempo, en su caso todo sucedió de un día para otro:

Vivía en Nueva York, acababa de tener un nuevo bebé y recibí una llamada telefónica: “Tienes que venir a Los Angeles para hacer una prueba”. La hice un viernes y al lunes siguiente estaba trabajando y empuñando un arma de fuego el martes”, y añade que afortunadamente cuando tiene un momento de duda de cómo actuar siempre puede mirar como lo hace David Boreanaz.


Cuenta que para él fue divertido ser el nuevo en la serie y al mismo tiempo interpretar al chico nuevo, descubrir las cosas más peculiares de Bones, como un cadáver repugnante por primera vez y hacer como que se ponía medio enfermo, (en The Purging of the Pundit hay que ver los ascos que hacía)

Habla de lo bien que fue aceptado por el elenco de Bones, gente amable y acogedora,  como John Francis Daley, el día que él se despedía de Bones, el día que se rodaba su muerte se sentó a su lado, se interesó por cómo le iba, le dio la bienvenida y le deseo suerte.



Del episodio 200 dice que fue divertido y grandioso, y aunque en realidad intervino muy poco ya que interpretaba a un gigoló que era asesinado por su relación con la primera víctima, le encantó la escena de su muerte, pero sobre todo trabajar con David Boreanaz, verlo dirigir.


No sé qué será de él en la nueva Bones, la que comienza este otoño, aunque por las declaraciones de Stephen Nathan sabemos que regresa todo el elenco, pero a mí el agente James Aubrey me conquistó en The Murder in the Middle East, 10.19, cuando le dijo a Brennan "Si puedo ayudar es mi problema". Y me ha gustado, me ha encantado que en The End in the End, en el episodio final, haya reconocido con lágrimas en los ojos que siempre había sido su sueño robarle el trabajo a Booth. Que le va a echar mucho de menos. Y aunque el centro de Bones siempre serán Booth y Brennan no me importaría que me dieran unas cuantas raciones divertidas de Aubrey y Jessica.