viernes, 24 de marzo de 2017

Bones. Reseña The Day in the Life (12.11) El regalo. 24 horas para vivir



Acuso recibo de la carta de amor que los showrunners, el elenco y el equipo nos han remitido a los fans en The Day in the Life (12.01). Como no podía dejar de ser los dos últimos episodios de Bones harán honor a su pasado. Y no me digáis que me precipito, que aún nos queda por ver The End in the End, que puede haber sorpresas. Las habrá, seguro, pero el final de Bones será como debe ser. Épico, emocionante, genial y feliz.

Pero vayamos a lo que importa que hay mucho que contar del genial episodio que es The Day in the Life y lo es no sólo por lo que cuenta, veinticuatro horas en la vida de cada uno de los seis personajes principales de Bones, sino porque en un brillante ejercicio de narrativa lo cuenta en seis capítulos desde el punto de vista de cada uno de ellos.




 Capítulos que comenzando en un momento diferente de la recepción de la boda de Cam y Arastoo hacen avanzar la acción en dos direcciones, la que cierra las tramas propias de cada personaje abiertas en la temporada de despedida y la que participa, en principio, en lo que parece ser un caso rutinario de asesinato que termina transformándose, al descubrirse que la víctima era un preso fugado de la prisión dónde estaba Mark Kovack, en una lucha por intentar evitar que el psicópata hijo del general perpetre finalmente su venganza contra Booth. Cada capítulo 24 horas, felices, tensas y finalmente dramáticas. 

Lo nunca visto hasta ahora en Bones. Y lo han escrito los novatos. Mi enhorabuena. Lo mejor será empezar por el principio y el principio no podía ser más preocupante la cuenta atrás desde 20 de una bomba de la que desconocemos su paradero.

CAM


De inmediato la imagen cambia, de la oscuridad a la luminosa blancura, 24 horas antes, de la recepción de la boda de Cam y Arastoo y nada puede haber más ajeno al terror que está por venir. Es una fiesta, una gran fiesta. Los brindis por los novios se suceden, todos están contentos y felices y quien más la dichosa novia, que luce  preciosa con un elegante vestido de tul.





Pero Cam no sólo se casa, va a dejar también el Jeffersonian y nada menos que por seis meses, después de todo lleva ocho años sin cogerse vacaciones, según les cuenta a Clark, Wendell y Daisy decididos a robarle a Arastoo para que Angela les haga una última foto como internos.



Brennan, carpeta en ristre, la llama, está catalogando los regalos de boda y hay uno sin tarjeta. Cam le pide que se divierta y  le agradece que cuide de todo lo referente a la audiencia de Zack que se celebrará al día siguiente. No hay problema, ella y Hodgins  lo tienen todo cubierto; además tienen que acostumbrarse a resolver los casos sin ella. Porque Cam está considerando renunciar a la jefatura del Jeffersonian, no sabe dónde la llevará  su nueva vida. Y  Brennan le contesta que si decide encontrar quien la reemplace ambas saben quién sería la elección  obvia. Nosotros no, ¿quién será?




Cuando se separan, Felicia, su hermana, se le acerca, ha llegado la hora de lanzar el ramo de la novia, y aunque al principio se resiste, lo lanza ¿quién lo atrapa? ¡Ah!, una nueva incógnita. Lo que si vemos es a Christine, preciosa con su traje de fiesta, pidiéndole el velo y Cam arrodillándose a su altura la convierte en una pequeña novia.


Son las cuatro de la mañana, al incorporarse se fija que Booth regresa a la fiesta con cara seria. No es nada, le dice. Lo importante es que ella sea feliz, Arastoo es un gran tipo.

Si somos la mitad de felices que tú y Brennan lo sois, lo consideraré un éxito —responde esperanzada.

Aubrey les interrumpe, está demasiado bebido para sostener a Hank y además quiere volver a la barra, no parece importarle que al día siguiente le duela la cabeza como Booth le advierte. Cuando se queda sola un camarero se le acerca, han cambiado de sitio sus artículos personales, le informa. ¿Por qué nos lo contarán? ¡Ah! estad atentos.



La madrugada se vuelve romántica cuando Michelle, su hija, hace su brindis invitándoles a salir a la pista. Y allí mirándose arrobados Cam y Arastoo, bailan, se besan, proclaman su amor ante sus sonrientes invitados.

Por la mañana Cam se despierta en su cama, son las once y no tiene que ir a trabajar, la primera mañana de su prevista eterna luna de miel. Sin embargo no puede evitar mirar su móvil, por si hay un mensaje de Michalle, y lo hay. “Vi tu bolso en una silla y lo cogí, vuélvete a dormir y deja de preocuparte por mí”, dice. No hay posibilidad de que Cam duerma, en el móvil hay ocho mensajes de voz. Algo grave ha ocurrido en el laboratorio. Necesitan que vaya.

Y cuando llegan frente a la plataforma del Jeffersonian Arastoo pasa su identificación de acceso por los dos, la de ella se quedó en su bolso. Brennan y Hodgins ya examinan un cadáver y aunque no están seguros ni siquiera de quién es la víctima Hodgins les advierte de que éste no es un caso normal.




En serio chicos ¿me queréis decir que hay de malo? —pregunta un tanto molesta.
Todo —le responde tajante Brennan.

HODGINS



Hodgins es un hombre feliz en la fiesta, ha encontrado el sitio ideal, tras la mesa de las bebidas hace experimentos con las redomas, en realidad prepara humeantes cócteles. A Angela le ofrece un Pookie Noodlin, sí, le puso su nombre aunque sigue siendo secreto, no está en el menú.

Miraste el teléfono —le pregunta Angela nerviosa, se le ha olvidado que habían acordado no hablar de eso (¿De qué será?). Daisy se la lleva, tiene que hacerles la foto a los squinters. Y Aubrey se acerca, quiere una copa, mejor que sean dos, que el hombre está también de los nervios.

Quien está muy tranquilo es Hodgins para ser alguien que en 15 horas defenderá a su mejor amigo en un juicio por asesinato, le recuerda Karen Delf.

Por favor,  con la evidencia que tenemos, este caso es  pan comido—dice.



Y temprano, a la mañana siguiente en los pasillos del juzgado espera junto Brennan y Zack quien se representará a sí mismo, ha tenido muchos años para estudiar el procedimiento. Caroline llega, ha visto a Angela corriendo hacia los aseos, claro que ella las bebidas le han hecho ver doble esa mañana. Brennan va a ver qué le pasa.

En la siguiente escena Hodgins expone ante el juez sus pruebas, la sangre encontrada en la ropa del primer aprendiz de Gormogon sugiere que fue él quien cometió el asesinato. Caroline lo duda, ¿no es raro encontrar pruebas tan increíblemente convincentes después de una década? ¿No podría haber manipulado una prueba tan convincente?, insiste provocando su protesta sobre todo cuando añade que habría que tener en cuenta la familia de la víctima…




—¿Qué? No, Zack es la verdadera víctima aquí —dice interrumpiéndola, y la juez le expulsa de la sala.

Brennan sale tras él para calmarlo, hacer una escena no ayudará a Zack

Tienes que volver—le pide—. Alguien que se preocupe por Zack tiene que estar presente cuando se mantenga su sentencia de por vida —Mientras suena su teléfono. No es el doctor como creía, sino Aubrey que esa mañana se siente tan mal como la víctima.

Y en la siguiente escena Hodgins llega  a la escena del crimen donde Aubrey y Jessica examinan un cadáver, es un veinteañero al que le dispararon una bala en la cabeza que viste uniforme de preso, posiblemente de la cárcel cercana. Aubrey decide ir a investigar por dónde pudo llegar. Y Hodgins le insiste a Jessica que le acompañe, pude ser divertido.

Y de nuevo en la plataforma forense pasadas las once, Hodgins le cuenta a Cam y Arastoo, que acaban de llegar ,que dos presos se escaparon de la cárcel, uno llamado Fred Walden y el otro Mark Kovac. Uno es el muerto el otro está todavía huido pero no saben quién es quién. Angela llega con malas noticias. El muerto es Fred Walden.




Lo que significa que en algún lugar hay un hombre…—dice.
—... Que quiere matarme a mí y a mi familia —termina Brennan preocupada.

AUBREY


Volvemos a la fiesta y a las bebidas, Aubrey se las lleva por partida doble, está nervioso porque aún no le ha pedido a Jessica que se vaya con él a Los Angeles y la ha estado evitando, les cuenta a Hodgins, Caroline y Karen. Jessica se les acerca justo cuando Cam lanza el ramo y de repente se encuentra con él en las manos… Oh. Oh ¿tendremos otra boda?




No parece que vaya a suceder cuando a la mañana siguiente se despierte con resaca en la cama de Karen, pero no es tan malo, Jessica también aparece por allí, se quedaron en la casa de la analista dado el estado alcohólico en el que estaba.

Voy a hacer un poco de café —dice Karen y dirigiéndose pícara a Jessica añade —creo que Aubrey tiene algo que preguntarte.

Pero no lo hará porque el teléfono suena, es Booth, ha aparecido un cadáver, como Brennan está en los tribunales él y Jessica tendrán que encargarse.

En la siguiente escena la pareja camina por el bosque, Jessica no entiende porqué el doctor Hodgins insistió en que le acompañara.




Quiero que te vengas a Los Angeles conmigo —le dice Aubrey volviéndose hacia ella de repente.

Jessica no se lo esperaba. ¿Es eso un sí? Se entusiasma Aubrey. Es un no lo sé, le asegura Jessica, pero él ya no la escucha, ha encontrado la alcantarilla por dónde escaparon los presos, abierta con explosivos.

La acción sigue avanzando. Cuando llega al despacho de Booth sus hijos juegan en el suelo. La esposa de Kovac está en camino y Hodgins descubrió que la voladura de los barrotes se hizo con explosivos militares le cuenta y acuerdan que Booth llamará al Pentágono para averiguar dónde los robaron, tal vez así puedan encontrar al cómplice de Kovack.

La mujer del psicópata le cuenta que ha pedido el divorcio, no quiere tener nada que ver con él, quien sin embargo esta mañana le ha llamado dos veces a su móvil. Aubrey le dice que van a clonarlo y así supervisarle las llamadas.. Lo cierto es que viendo su cara de inocencia una se pregunta si no estará fingiendo, si no estará ayudando a su marido. Si localizan su teléfono es porque ella quiere, tal vez  sea una trampa.




Realmente Aubrey está teniendo un mal día y peor que se le va a poner cuando Jessica le visita. No es sólo que no se vaya a ir con él a Los Ángeles, sino que se ha dado cuenta de que que no hay un futuro para ellos. Pobre Aubrey, su cara su conmoción parte el corazón, pero no tiene tiempo de lamentarse ni de pedir explicaciones, el teléfono vuelve a sonar. Es Angela, ya ha localizado a Kovac. Tiene que irse.

ANGELA



En la fiesta Angela no para de hacer fotos a la gente. Avalon la llama por teléfono, está en la puerta. Necesita ver imperativamente al agente Booth, ha tenido una visión. Angela duda, al final acepta ir a buscarle, cuando se aleja, la médium le dice:

— Ange, mantente a salvo.

Booth se lo está pasando en grande bailando con Brennan, no está por la labor de dejar la fiesta para reunirse con la médium termina cediendo porque en el pasado Avalon les ha sido útil.

Cuando se quedan solas Angela y Brennan recuerdan los buenos tiempos pasados cuando salían a bailar, Cuando me arrastrabas del trabajo a bailar,  puntualiza Brennan. Ahora tienen maridos e hijos, pero eso no hace que su relación sea menos importante.




Las amistades femeninas antes que las relaciones románticas masculinas —bromea Brennan. Y brindan por eso, por ellas.
— Por la amistad.

A la mañana siguiente en el juzgado Angela no se divierte, vomita, cuando Brennan se acerca a interesarse, creyendo que tiene resaca, le asegura que está bien. Este no es mi primer rodeo, dice en enigmáticas palabras.

En la siguiente escena, Angela está en el FBI clonando el teléfono de la señora Kovac, Aubrey está nerviosito, su mente está en otra cosa, le explica cuando le pregunta si quiere hacer pis. No es el pis, es Jessica. No sabía, le cuenta, cuánto quería que se fuese con él hasta que se lo preguntó, pero si ella dice que no, tal vez debería decirle que se queda. Realmente Aubrey está enamorado, muy enamorado, renunciaría a sus ambiciones por quedarse con ella. Obviamente esta conversación tiene lugar antes de que Jessica le dijera que no tienen futuro.

Angela no cree que deba presionarla, pero él insiste ¿Y si no sale como yo quiero? Pobre, pobre, pobre Aubrey, así se le quedó la cara cuando Jessica rompió con él.  Angela lo consuela, pase lo que pase saldrá bien. Confesándole que solía pasarse el tiempo mirando hacia atrás, pensando qué hubiera pasado si hubiera tomado otras decisiones. Pero finalmente se ha dado cuenta de que ama su vida tal cual es.




Vive el ahora —le recomienda antes de volver al Jeffersonian… (Guau, cuánto ha madurado nuestra mujer salvaje)
Y vomitando llega a su despacho. Brennan no se explica cómo aún le duran los efectos de la resaca.

¿Estás segura de que no estás embarazada?




Y ante la pregunta, Angela no puede disimular, por fin Brennan se da cuenta de que sí, de que Angela está embarazada y es muy feliz. Y no, tiene resaca, las bebidas que le sirvió Hodgìns no llevaban alcohol. No se lo han contado a nadie porque aún están esperando que el doctor les diga si el bebé puede ser ciego, la misma duda que tuvieron cuando Michel Vincent estuvo por nacer.

Debe ser muy estresante —empatiza Brennan.

Lo fue, pero Angela se ha dado cuenta de que la vida siempre sale a delante. Que incluso si el niño no ve sus caras estarán bien.

En ese momento Hodgins entra hecho un basilisco, el Pentágono ha informado a Booth que ha desaparecido una caja entera de explosivo. Como Kovac sólo ha necesitado una pequeña parte para volar la reja, ella y Hodgins concluyen que construirá otra bomba mil veces más potente. La venganza se acerca a cobrar su deuda.

BRENNAN



Y de nuevo en la fiesta, Brennan y Angela brindan por la amistad. Christine llega feliz luciendo el velo de Cam.

Soy una novia —le dice a su madre.
En realidad, en los Estados Unidos, el matrimonio es ilegal para los menores de  18 años, pero estás preciosa —no puede evitar explicarle.




A la niña le importa un bledo la ilegalidad o no, tiene el velo y el teléfono de su padre para andar haciendo fotos como “la tía Angela”. “Sonríe”, le pide haciéndole una foto.

Angela regresa con un trozo de tarta, acaba de ver a Booth y no se le ve muy contento, espera que le haya ido todo bien con Avalon. Brennan dice que es tarde, los niños tienen que dormir y ella al día siguiente asistir al juicio de Zack
Y en el juicio, cuando Zack se niega a hacer la declaración final, se levanta y dice en su defensa:




—Trabajando para mí el  Dr. Addy ayudó a encarcelar a más de 50 asesinos. Incluso mientras estaba institucionalizado, Zack intentó lo imposible: encontrar una cura para la parálisis del doctor Hodgins —y añade — Es cierto que cometió  errores, pero todavía creo en mi corazón —(Alto, alto qué  está diciendo Brennan ¿qué cree con el corazón? Eso es nuevo, siempre ha dicho que el corazón es un músculo)— … que el mundo sólo se beneficiaría de su regreso a la sociedad —termina esta nueva mujer.




Pero no será inmediatamente, porque aunque la juez revoca la anterior sentencia, Zack aún tendrá que estar otros 13 meses en prisión por colaboración con el asesino.

Aún así Zack está satisfecho, 13 meses no es nada. Cuando Caroline se les acerca, Brennan le da las gracias, nada de esto hubiera sucedido sin ella, después de todo mencionó 19 veces la frase “evidencia convincente”. Hizo lo que tenía que hacer para mantener su trabajo y ayudarles.

— A veces, no a menudo, la subestimo, doctora Brennan — contesta reconocida Caroline.



Horas después en la sala de los huesos a Brennan ya no le importa averiguar ni la causa de la muerte ni el arma con la que mataron a la víctima, es irrelevante. Lo mató Kovac. Sorprendentemente le dice a Arastoo que le gustaría que se fuera, no está enfadada con él, sólo necesita estar a solas, a solas con los huesos, necesita tiempo para comprender. Su vida, la hermosa vida que ha conseguido desde que está con Booth, la que tiene representada en su despacho por cinco fotos está en juego.

Contemplándolas está cuando llega Booth nerviosísimo, medio desquiciado. Al encontrarse con Cam le dice que le ha devuelto su bolso a Arastoo.

Creía que lo tenía Michelle —se sorprende la forense. Nosotros también, pero es que aún nos falta una parte de la historia. Por eso la intensidad de la escena que sigue entre él y Brennan puede sorprendernos. Booth sabe cosas que ella ignora, necesita que le escuche un minuto. Pero ni para él es buen momento, tiene que concentrarse en el trabajo.




Lo entiendo —le dice Booth, respirando hondo —Solo necesitaba verte.
—¿Por qué? —pregunta, ignorante como nosotros —¿Dónde están Hank y Christine?
Los niños están bien. Están en el FBI, sólo estoy preocupado por ti.
Booth, te aseguro que puedo cuidarme.



Lo sé, pero anoche cuando Avalon me llamó —comienza a contarle cada vez más nervioso, alzando la voz para tener más fuerza. Y por supuesto Brennan se sorprende, cómo puede estar preocupado por algo que le dijera Avalon. No es sólo por eso, no, hay algo más, porque Booth está cada vez más frenético — Yo sólo tengo esta sensación…soy escéptico pero saqué dos cartas…



Booth no tengo tiempo para esto —le interrumpe Brennan—. El hombre que mató a mi padre, que asesinó a Aldo, que fue tras nuestros hijos está ahí fuera —le dice alzando también la voz alterada.




Lo entiendo, pero mira las cartas que saqué, Bones —y Booth deja caer sobre la mesa dos cartas del tarot, la templanza y la muerte en un último esfuerzo para convencerla— Estás en peligro.


BOOTH


Y por última vez volvemos a la fiesta, justo cuando Booth se encuentra con  Avalon. La justificación, de la urgencia de la llamada es Max, el padre de Brennan se le apareció a ella la noche pasada, está muy preocupado, le dice. Booth le recuerda que no cree en esas palabrerías pero como intente contárselo a Brennan, va a ser un problema.

Esa y no otra es la razón por la que Avalon acude a él, tiene que echarle las cartas. Booth quisiera volver a la fiesta pero ante la mirada perentoria de Avalon, resignado, se sienta junto a ella y elige carta. La Templanza.



Es una coincidencia — dice displicente.
Elige otra —le pide Avalon. Booth obedece y  la carta que levanta es la muerte.
Y eso es lo que temía —asegura Avalon. Booth las mira detenidamente, no cabe duda que la conjunción de cartas le producido efecto, pero de inmediato se repone. Bones puede cuidar de sí misma dice riendo.
No te rías, agente Booth. Tu esposa está en grave peligro.




Booth  le da las gracias y se levanta para marcharse, pero Avalon ha venido dispuesta a cumplir la encomienda de Max y no le va a dejar marchar así como así.
No me crees, pero lo harás —le dice la médium poniendo toda la fuerza de su convicción en sus palabras—. Sé que piensas que estoy  loca pero también sé que sabes que no soy una farsante, así que no me ignores —Y en el rostro de Booth se va reflejando como le afectan sus palabras.— Quédatelas—, insiste cuando él intenta devolverle las cartas.



Busca las señales— le recomienda cuando ya se marcha. Ahora ya sabemos por qué cuando Cam se lo encuentra en la fiesta le pregunta sí todo está bien. Avalon le ha preocupado.



A la mañana siguiente Booth  llega tranquilo a su despacho, ignora que el día no será un día cualquiera. Brennan está en el juzgado por la audiencia de Zack y ante la aparición de un cadáver ha llamado a Aubrey para que acompañe a Jessica a la escena del crimen… Pero, esperándolo está Michelle la hija de Cam, le trae el bolso de su madre para que se lo lleve cuando vaya al laboratorio. Y le cuenta que está en el FBI porque  tiene la entrevista final para entrar en Quantico. No se lo ha dicho aún a su madre para que no se preocupara por ella, quería sorprenderla. Y los sorprendidos son ellos cuando un pájaro se estrella contra la ventana.




Michelle se pone nerviosa, es un mal presagio, va a hacer mal la entrevista, farfulla llena de miedos. Booth la tranquiliza, es sólo una superstición tonta. Todo va ir bien, pero en sus gestos, en sus encogimientos ya se advierte que los miedos de la muchacha le han recordado las señales de Avalon.



Más tarde, Hodgins lo llama desde la escena del crimen. En el cuerpo ha encontrado una polilla negra que no pertenece a esa área, en algunas culturas se la considera el heraldo de la muerte. Booth no le da importancia, la cosa cambia cuando Aubrey que acaba de llegar de encontrar la alcantarilla por donde escaparon los prisioneros se pone al teléfono y le cuenta que la víctima era un preso huido y  la prisión más cercana es en la que estaba Kovack. Comprendiendo lo que eso significa le pide a Aubrey que lleve el cadáver al laboratorio, él tiene que ir a su casa.



En la siguiente escena, Booth arropa al pequeño Hank dormidito. Christine sentada en su sillón juguetea con el teléfono. Le enseña un selfie que se hizo en la fiesta, pero Booth apenas si le hace caso, está preocupado.

Papá, mira aquí. La cara de mamá falta.



Booth coge el móvil y mira la foto, el rostro de Brennan está cubierto por el dedo de Christine. Cuando entra Aubrey aún sigue con el teléfono en la mano, y no para de mirar el rostro velado de Brennan mientras el agente le informa que no sabe nada de Koback. Y entonces impulsado por lo que considera repetición de señales, se va al laboratorio. Algo que sin duda no había previsto Kovack.



La siguiente escena comienza justo al final del capítulo de Brennan cuando frenético y desencajado ha dejado caer las dos cartas sobre la mesa en un intento de convencerla. Haciendo un esfuerzo se tranquiliza y vuelve a la carga.



Sé que no crees en estas cosas y yo tampoco —dice—, pero mi instinto me dice que algo va mal. Hay algo que no estamos viendo. ¿Tan mal está que quiera estar cerca de ti y verte? —le pregunta conmovido. Y no, no está mal, cómo va a estarlo. Brennan se alegra de que esté allí y yéndose hacia él se refugia en sus brazos. Y Booth suspirando aliviado la encierra en ellos, protegiéndola.

Las cosas se precipitan cuando Angela les avisa de que han localizado a Kovack.






Tienes que ir — dice Brennan— Aunque estés preocupado por mi seguridad lo mejor que puedes hacer es atraparlo. Es lo que hacemos.

Cuando Booth  sale, Cam lo detiene, necesita ir a su coche su identificación no está en el bolso, debe haberse caído. Aunque Angela le apremia, Booth se para. Cam le cuenta que usó su identificación ayer y luego la guardó en su bolso. De inmediato le pide a Angela que revise la seguridad del Jeffersonian, necesita saber la última vez que Cam utilizó su identificación.

Su identificación fue usada a las  2:42  de la madrugada para subir a la plataforma — anuncia Angela. Y entonces todo queda claro para Booth. Tienen que sacar a todo el mundo de allí, porque…




¡La bomba está aquí! ¡La bomba está aquí! —grita desaforado, y mientras le ordena a Cam que saque a todo el mundo del Jeffersonian y pulsa la alarma, vuelve corriendo en busca de Brennan. Y el caos se desata, todo el mundo corre hacia la salida, sólo Booth y Angela lo hacen en dirección contraria. Brennan, testaruda no parece comprender la urgencia, tiene que llevarse las pruebas. Ha encontrado lo que necesitan, ya sabe cómo encontrar a Kovack.  Booth desesperado, gritando, insiste debe olvidarse de las pruebas, hay una bomba tiene que llevarla a lugar seguro.




Angela encuentra a Hodgins, la silla de ruedas entorpece su huida.  En la puerta Arastoo y Cam azuzan a la genta para que corran, las luces se apagan y la puerta de entrada empieza a cerrarse. Arastoo intenta impedirlo. Pero el sistema de cierre de la puerta ha sido manipulado y  pese a su esfuerzo la puerta se cierra. Tras ella quedan Brennan,  Booth, Angela y Hodgins. Booth va a disparar para abrirla pero desde fuera Cam le previene, es a prueba de balas.

La prioridad cambia, tienen que llegar al sótano. Corren desesperados, les va la vida. Y sin embargo por unos instantes Booth se detiene. Si accedieron a la plataforma la bomba debe estar aquí arriba, dice subiendo a la plataforma, momento que, a pesar de sus protestas, aprovecha Brennan para volver a recoger las pruebas.



Hodgins se detiene y le señala que debajo de una mesa hay una escotilla. Cuando Booth se deja caer la encuentra. Allí está la bomba, la cuenta atrás está en 23 y corriendo. Booth se lo  piensa, toquetea los cables, tiene que cortar el detonador se dice, es todo lo que tiene que hacer. A fuera, Angela y Hodgins le preguntan si está bien. Pero el sigue a lo suyo. Finalmente se decide y corta el cable, pero… la bomba tenía un repetidor electrónico. Salta fuera de la escotilla. Deben salir de allí, grita, Hodgins y Angela corren desesperados. Pero… Booth se vuelve




Bones, ¿dónde estás ? —grita como loco. Y entonces, las bombas explotan y  la plataforma forense y el Jeffersonian estallan en llamas.



Y aquí está el vídeo resumen del episodio