domingo, 12 de marzo de 2017

Bones. Reseña The Steel in the Wheels (12.09) Misión cumplida.



Estaremos de acuerdo en que cuando David Boreanaz dijo en el Panel del TCA de Fox que “habían hecho tanto en doce episodios que lo podrían haber hecho en 22”, tenía razón, al menos por lo visto en The Hope in the Horror, en The Scare in the Score y ahora en The Steel in the Wheels, episodio en el que pasan muchas cosas, tal vez demasiadas para que no se resienta el resultado final.

Nos lo presentaron como el episodio loco de la temporada en el que Booth y Brennan irían de incógnito a un Derby de demolición, y van y es un poco loco, es cierto y es tonto y divertido verles disfrazados de poligoneros, y es también un viaje catártico y terapéutico para la pena y la ira que consumen a Brennan desde la muerte de su padre, pero… dura lo que dura un suspiro.  Porque no es la única trama del episodio.



Como a pesar de que el doctor Hodgins se dedica a ello con ahínco aún no han encontrado las pruebas para exculpar a Zack del asesinato del lobista, Booth hace venir a Gordon Gordon Wyatt para ayudarles y el regreso de Gordon Gordon ya merece de por sí un episodio entero; pero además el doctor Fuentes consigue doctorarse en Estados Unidos; y además Jaime Bergman, la esposa de David Boreanaz, es Filthy RichAsquerosamente rica” y su hijo Jaden quiere hacerse un selfie con ella… demasiadas cosas, tantas que al final  necesitan “sacarse” una “mancha” de la manga para conseguirlo.

No parece procedente, pero tampoco lo fue cuando lo convirtieron en asesino y después de todo estamos en la temporada de las despedidas y si trajeron a un ex-novio del que nadie se acordaba para decirnos adiós, cómo no iba el doctor Fuentes a recibir su bata azul, cómo no iba a regresar Gordon Gordon con una bandeja de pastelitos, cómo no iba David Boreanaz conseguir que toda su familia apareciera en Bones, cómo no iban a encontrar las pruebas que exoneraran a Zack, cómo Buck y Wanda Moosejaw no iban a decirnos adiós.

Pero lo mejor será empezar por el principio:

UNA DOCTORA MUY GRUÑONA



Y el principio no es otro que  Brennan regañando al doctor Hodgins que había pasado toda la noche trabajando en el caso de Zack. Está tan obsesionado que ha transformado su despacho en la cámara de Gormogon. No tiene otra opción, la audiencia de revisión se celebrará en dos semanas y Cam y ella le tiraron la única prueba que podría exonerarlo por sospechosa.


 — ¿De verdad crees que iba a manipular mi trabajo? —pregunta a Brennan
Por un amigo, sí —contesta rotunda, lo conoce muy bien.

Aún así Hodgins insiste, la fibra microbiana de Zack no apareció en el lobista. Brennan desarma su alegato, la ausencia de evidencia no es una prueba de inocencia.  Pero… el doctor le replica, al menos él está haciendo algo.


El injusto reproche lo acusa Brennan que torciendo el gesto y midiendo sus palabras le contesta
Ya veo, estás dando a entender que en las semanas que ha transcurrido desde la muerte de mi padre no he trabajado.
Y aunque de inmediato el doctor Hodgins rectifica no puede evitar que Brennan se ofenda.

Doctor Hodgins te aseguro que he examinado las pruebas al menos una docena de veces y por mucho que me duela decirlo no se anulará la condena de Zack —dice. Y con gesto autoritario zanja la discusión; tienen un cadáver que necesita su atención.


No es el único enfado de la doctora, el cadáver está desperdigado en tres alpacas de paja, así que ante el trabajo que le espera pide insistentemente la presencia de un interno que le ayude con los restos del que resultará ser un varón de unos veinte años con parásitos intestinales, es decir un pobretón. La sorpresa llega cuando Angela encuentra entre los restos primero un pasamontañas y más tarde una pistola. ¿A qué se dedicaba la víctima?

EL REGRESO DE GORDON GORDON


Mientras tanto al despacho de Booth llega Aubrey  precediendo a Gordon Gordon Wyatt cargado con una bandejita de pastelitos, Petits fours, en francés que para eso es un chef laureado con una estrella Michelin. Booth le recibe renqueante, tiene un pequeño tirón en la espalda, pero está muy contento de que Doble G, haya podido venir a ayudarles.

Gordon Gordon, por su parte, está encantado de librarse de la sofocante cocina, pero insiste en que lleva algún tiempo sin practicar la psiquiatría, lo que para Booth no tiene importancia, es como montar en bicicleta, además Sweets decía que era al único a quien confiaba sus archivos.  Porque Aubrey y él han leído las notas de sus sesiones con Zack con la esperanza de encontrar algo que pudiera exonerarlo y se han dado cuenta de que necesitan a alguien de su experiencia.


Y el doctor se pone a ello, sólo que se toma… ciertas libertades y en una inteligente y divertida puesta en escena, contrarréplica de aquella otra en la que construía una barbacoa para adaptarse al american way of life, Gordon Gordon Waytt se apoltrona en el despacho de Booth como si estuviera en su mansión de la campiña inglesa, mesa para té con impoluto mantel blanco, su mantita, sus galletas, un cojín de la “Unión Jack” y hasta una estufa eléctrica en la que arden leños de pega. ¡¡Memorable! 
Crédito del gif; @boothseeley
A Booth tanta parafernalia británica no le acomoda, le buscarán una oficina al doctor. Y cuidado con tocar su Bobby. Lo cierto es que a pesar de su metódico estudio, doble G  sólo tiene: “Una incipiente y resplandeciente nebulosa de un caso que implica sociedades secretas, rituales caníbales, y un joven y brillante antropólogo forense que fue coaccionado en una trama que no comprendía totalmente. 


La incorporación del doctor Fuentes a la plataforma forense resulta determinante no sólo para evitar que el mal humor le produzca un aneurismo a la doctora Brennan sino para la identificación de la víctima, Dustyn Doyle, con antecedentes por pequeños robos. Aunque no por eso el mal humor de Brennan mejora. Cuando se presenta en el FBI para hablar con la madre de la víctima, Aubrey se lleva dos rapapolvos. El primero porque la doctora no puede concebir que por los antecedentes de alguien se pueda presuponer quién es.

— Doctora Brennan, para dejar las cosas claras ¿sabes que no estoy hablando de tu padre? —le replica Aubrey. Porque sabe, como Cam, como el doctor Fuentes, como Booth  que su mal humor es un síntoma del dolor que siente por la muerte de su padre.


Y el segundo cuando se encuentra a Gordon Gordon vagando por los pasillos del FBI con sus bártulos a cuestas. El doctor Wyatt ha venido a ayudarles, cómo han podido ser tan desconsiderados con él de no ofrecerle una oficina, le regaña. Y el error se repara haciéndole un sitio en la sala de conferencias lo que conllevará su participación en el caso al asistir divertido a las reuniones del equipo.
Y  tenía razón Brennan, Doyle no era sólo un ratero con antecedentes y un mentiroso, para su madre, enferma de Parkinson a la que cuidaba y pagaba la cara medicación era un ángel.
TRABAJANDO EN EQUIPO
Crédito del gif: @jigsmave
¿Recordáis la discusión de Brennan y Booth en  The Movie in the Making (11.18) sobre la importancia de sus respectivos trabajos a la hora de resolución de los casos? ¿Cómo Brennan presumía de que era más importante el laboratorio que la investigación policial? Sin embargo, en The Steel in the Wheels la labor de Cam, el doctor Fuentes y Angela y al final la misma Brennan son determinantes para el esclarecimiento del caso, pero también la investigación de Aubrey y la dirección y el instinto de Booth son indispensables.

Cam y el doctor Fuentes descubren que antes de morir la víctima sufrió un accidente de coche, que la pistola que apareció entre sus restos había sido disparada, pistas que siguen Angela y Aubrey para averiguar en qué andaba metido Dustyn. Angela encuentra las imágenes de un robo a un banco en el que durante la persecución policial se produce un accidente de coche cuando otro vehículo se interpone entre él de la víctima y el de la policía, ergo Dustyntenía un cómplice.
Aubrey se persona en el banco, el director le informa de que el ladrón se llevó 60.000 dólares y la cajera reconociéndole por los ojos le cuenta que el ladrón estaba tranquilo y en todo momento fue amable y considerado con ella, de lo que deducen que tenía experiencia en la materia. Claro que si el director hubiese estado un poco atento a las cámaras de vigilancia habría visto como el ladrón rondaba el banco días antes del atraco.

Cam encuentra en el estómago de Doyle una bala y el doctor Fuentes por las heridas de la muñeca que alguien se la había forzado, luego la víctima había sido asesinada con su propia pistola. La búsqueda del cómplice se vuelve perentoria.  Y Aubrey y Booth investigan sus tarjetas de crédito y descubren que se había alojado en moteles de pueblos pequeños dónde justamente cuando él estaba se habían cometido robos a bancos.
Y  Angela, Cam y el doctor Fuentes revisando las imágenes del accidente, que el coche del cómplice estaba reconstruido con piezas de diferentes vehículos. Cuando Aubrey descubre que en las fechas en las que se alojó en los moteles estos estuvieron reservados a los participantes en un Derby de Demolición, blanco y en botella. Doyle participaba en esos concursos, posiblemente su cómplice también.
Booth lo tiene claro en el Diner mientras comen con Gordon Gordon y la gruñona de Brennan les habla del ataque al corazón que les pueden provocar las grasas saturadas que les sirven. Es el momento de ir de incognito al Derby y competir. 
Brennan asegura que no tiene ningún interés en esas travesuras infantiles. Pero su marido la conoce muy bien.
Iré sólo, no creo que te guste conducir uno de esos coches —dice retándola.
Y, claro, Brennan salta — ¿Por qué? ¿Por qué soy una mujer?
Antes de que se enzarcen en una pelea Gordon Gordon impone un poco de disciplina inglesa y le ordena, sí, le ordena participar, no sólo podrán descubrir al cómplice sino que la agresividad del Derby será terapéutica para ella.
         EN EL DERBY DE DEMOLICION



Pero a pesar de que Brennan acepte asistir y se vista de “choni”, cazadora vaquera tuneada y mayas de licra, sigue siendo la mujer que ha perdido a su padre y por mucho que Buck pregunte si Wanda está lista para patear tubos de escape no deja de pensar que es un error estar allí. No logra meterse en el personaje. Cuando Booth le pide que eche un vistazo a los coches y a sus nombres no puede evitar ser sarcástica.


Ya, voy a echar un vistazo para encontrar un coche que se llame “Cómplice del asesino del ladrón de bancos”

Booth no se lo tiene en cuenta y le señala un coche en el que está apoyada una rubia.
Asquerosamente rico —lee Brennan No me imagino como  un ladrón de bancos podría llamar su coche así.


— ¡Oh no!, mira el cuerpo —dice Buck (en qué estaría pensando) pero no, Booth (por si se nos ha olvidado restauraba coches antiguos), se refiere a la parte central del coche construido con piezas de los mismos modelos que el coche del cómplice de Doyle.


La dueña no el cómplice sino una espectacular y muy en su papel de mujer “asquerosamente rica”, Jaime Boreanaz. La escena es divertida con Brennan olisqueándole el pelo y la otra dándole la receta para mantenerlo brillante. En fin, que Dawn, así se llama, les informa que Doyle siempre iba con un tal Ray Kimball.


Y no, no son ellos quienes lo atrapan sino un Aubrey con bigote gracias a la información que le pasan Cam y el doctor Fuentes. En el cráneo de Doyle había señales de un golpe con una llave inglesa y en sus rodillas que él había golpeado, posiblemente en el rostro de su atacante. Y Kimball tiene un ojo a la funerala. Pero ni siquiera sabía que Doyle había muerto.

Y de nuevo Cam y Fuentes encuentran la pieza que cambia el caso. A Doyle le retorcieron los hombros mientras le estaban pegando, luego no había un solo atacante sino dos. Aubrey, por recomendación de Gordon Gordon deja libre a Kimball, se pondrá en contacto con su cómplice en el Derby de Demolición. Y lo hace.


Su mala suerte es que a pesar de sus reticencias Wanda y Buck aún siguen por allí dispuestos a participar en la competición. 



El rostro de Brennan sigue  triste y a punto de tomar la salida, mientras están coche contra coche Booth intenta animarla, pero Brennan no sonríe. 


Booth la coge de la mano confortándola y entre el rugido de los motores le dice Te quiero y por un instante el rostro Brennan-Wanda se dulcifica.



Un momento romántico que trunca la llamada de Aubrey avisándoles de que Kimball está hablando en ese momento con su cómplice. Que resulta ser el conductor del coche que se encuentra al lado de Brennan.


Cuando la carrera comienza, BrennanRompehuesos” lo persigue esquivando cuando puede los choques con otros coches, divirtiéndose finalmente. Booth intenta ir tras ella saltando por encima de otro coche. Al final entre derrapes y saltos lo detienen chocando los dos contra él. 



Brennan está eufórica, ¡Es fantástico!, grita, feliz y satisfecha, la descarga de adrenalina la ha dejado como nueva ¡Guauuu!

Pero aunque en su caravana encuentran 40.000 dólares del robo tampoco él lo mató. Le pegaron porque creían que se había quedado con 20.000 dólares del botín ya que el director del banco había dicho que robaron 60.000.

¿QUIEN MATÓ A DUSTYN DOYLE?

La dulce e insignificante cajera, que advertida de la vigilancia sobre el banco se apropió antes de los veinte mil. Cuando Dustyn volvió a pedirle explicaciones lo mató. Para descubrirla es necesaria la colaboración de todos. Brennan descubre en el pie de la víctima una puñalada con un tacón de mujer y Angela siguiendo órdenes de Booth estudiando las imágenes del exterior del banco el día posterior al robo descubre la vuelta de Doyle. “Nada hubiera sucedido si el idiota de mi jefe se hubiera atenido al manual y no hubiera declarado el importe del robo”, les dice a Booth y Brennan.

LA DESPEDIDA DEL DOCTOR FUENTES


Desde que apareció el doctor Fuentes su acento entre sandunguero y meloso, las chiribitas de sus ojos le robaron el corazón a las mujeres del Jeffersonian. Sólo Brennan, que tiene al mejor, ha permanecido inmune a su encanto. En The Steel in the Wheels por fin ha conseguido su doctorado en antropología forense en Estados Unidos y la doctora Saroyan como manda la tradición le hace entrega de la bata azul de los doctorados.

Y sin embargo durante casi todo el episodio luce la bata blanca de los internos. Cuando Cam le pregunta si es que no era de su tamaño, el doctor Fuentes se explica. Las posibilidades de trabajo de un antropólogo forense en el área de la capital no son muchas. Cam lo sabe bien, Arastoo se lo recuerda a diario.  

Obtener mi doctorado significa que ya es hora de seguir adelante. Y llevar la chaqueta sólo hace que sea real el hecho de que pronto voy a tener que dejarles.


Cam lo entiende y con cariño le pregunta: ¿Pero vendrás a mí boda? Por supuesto que irá “somos una familia. Y me encanta ir de fiesta”.

DEMOSTRANDO LA INOCENCIA DE ZACK



Me vais a permitir que de la investigación del doctor Hodgins y Gordon Gordon para exonerar  a Zack haga sólo un sucinto relato. La trama de Gormogon —el asesino que mataba y se comía (¿crudos?) hijos de viuda que pertenecían a sociedades secretas, y construía un esqueleto con sus huesos—, siempre me ha parecido, con perdón, una solemne estupidez.


Como los archivos del doctor Sweets no le son de ayuda, Gordon Gordon va al Jeffersonian para cambiar impresiones con el doctor Hodgins. Cuando ha descubierto lo del cómplice en el caso, a doble G sus “células grises” le han llevado a pensar en el anterior aprendiz de Gormogon como el asesino del lobista. Gormogon debió de matarle para hacer sitio a Zack. Y a partir de esa teoría, los dos se enfrascan en una investigación sobre la mitología de Gormogon, los masones, traiciones, acacias venenosas y demás parafernalia conspirativa.

En resumen, Gormogon se sintió traicionado por su aprendiz lo asesinó y para castigarlo lo enterró bajo una acacia venenosa, el símbolo de los masones, su mayores enemigos. Y mira si habrá acacias en Washington, pero el doctor Hodgins después de algunos fracasos encuentra el lugar donde lo enterró.  


En casa de Booth y Brennan el chef Wyatt está preparando la cena, Brennan le da las gracias, el Derby era justo lo que necesitaba
.

Yo creo que es muy terapéutico de vez en cuando salir de la piel de uno —responde Gordon Gordon quien a pesar de haber disfrutado  trabajando en lo de Zack no ha conseguido nada.


Y aunque la pareja le anima, era una posibilidad muy remota encontrar algo exculpatorio, admiten que la situación de Zack es muy difícil. En esas están cuando suena el teléfono. 


Es Cam de parte de Hogins. Quiere asegurarse de que Brennan sepa que Cam está a su lado para que no haya ninguna posibilidad de que piense que falsificó las pruebas.


Porque lo que Hodgins ha llevado a la plataforma forense es el ataúd del aprendiz de Gormogon y cuando lo abren descubren… en el puño de la manga una mancha de sangre seca. Y es del lobista.

No me lo puedo creer —dice, Brennan. Yo tampoco, digo yo. Pero lo cierto y verdad es que Zack podría estar volviendo a casa.



Y los tres y los que nos cabreamos con Hart Hanson en mayo de 2008 por convertir a Zack en un asesino brindamos por eso. Porque bien está lo que bien acaba.

Y aquí está el vídeo resumen del episodio: